lunes, 21 de noviembre de 2011

POEMAS DE AYER : LA HIGUERA



Aprendí con mi madre
a plantar flores:

Éstas, las gazanias,
a pleno sol.
Para las clavellinas
y las zinnias,
un poquito de sombra.
Sombra y humedad,
para las azaleas.

El blanco con el rojo
en los rosales.
Y el naranja agresivo,
destacando,
en el verde irreverente...

También trasplantamos
una higuera.
Y construímos
un pequeño estanque
bordeado de piedras.

Hace tiempo
que ya no está mi madre.
Ni el jardín, ni las flores.
Ni siquiera,
el cristal de las ventanas.

Pero queda la higuera:

Su ternura, inclinada,
al borde del estanque.

24 comentarios:

ana dijo...

algo es algo, pero las flores están en tus recuerdos con tu madre.

besitos

SARA dijo...

Precioso y evocador

"su dulzura inclinada
sobre el borde del estanque"

La estoy viendo...

Abrazo, y voy el anterior. Sara

Cita dijo...

Sea porque la higuera es la única que sabe sobrevivir sola o porque empleas tu empeño en que así sea, es un bello recuerdo de aquello que hacías con tu madre.
Besos
Cita

Anónimo dijo...

Poesía en lo cotidiano, lirismo, belleza.

También tengo una higuera en el recuerdo.

Gracias.

mariajesusparadela dijo...

La higuera siempre enternece. Al menos, a mi.

elisa...lichazul dijo...

evocación pulsante en cada pétalo
las flores símbolo siempre perfecto

besitos y buena semana

virgi dijo...

Las higueras siempre me han parecido árboles milenarios, que van paralelos a la humanidad, les veo una carga inmensa.
Besos, mi Soco, a tus versos como pétalos.

MALENA C. dijo...

La higuera tenía a quien copiarle la ternura. Marevillosamente sencillo.

Mil besos y abrazos.

MARTA N. dijo...

Es hermoso volver a recrear esos lindos tiempos de la infancia. Qué bonita imagen la ternura inclinada de la higuera, me ha deslumbrado.

un beso muy especial, Soco. Y gracias.

Marta

rubén dijo...

La higuera como parte de la vida que acompaña a generación tras generación. Es algo más que un árbol. Los que tenemos una sabemos de qué hablamos, de su influjo.
Besos

diego Trad dijo...

Soco, Soco, Soco: este poema casi me hace llorar.
Ese profundo sentimiento de nostalgia por las cosas y personas que ya no están, pero, a su vez, la esperanza de saber que algo de lo bueno queda: la higuera, con toda la significación que trae consigo esa palabra.

pd: mi madre también tiene higueras en el patio.

Chau SOQUITO, AMO ESTE POEMA.

L. MARCELO dijo...

Qué seríamos sin los recuerdos, sin recrear la imagen de los que se fueron.

Puro sentimiento.

Anónimo dijo...

Bello, nostálgico y tierno. Hay poesía.

Saludos.

Leonel Licea dijo...

Como la higuera, así se queda tu pluma y tu poesía. Gracias por tanta ternura. Gracias por emocionarme y conmoverme.
Besosabrazos y más besosabrazos para ti.
Leo

PILAR dijo...

Quien no tiene nostalgia de esos años felices de la infancia.

Tú sabes convertirla en hermosos poemas.

Gracias.

Pilar

MANU dijo...

La higuera es un árbol muy entrañable, entra a formar parte de nuestra vida.

Me ha emocionado.

Gabon ta muxus.

PIEL ROJA dijo...

Pinceladas de melancolía. esos recuerdos que se empeñan en volver.

Pones tanta dulzura en tus versos...

besos

elisa...lichazul dijo...

hoy 25 de Noviembre soy un spam socialdenuncia
las palabras pueden ser caricias y herramientas de comunión, pero también la palabra a veces es arma que desarma a la dignidad y hasta la brutalidad se hace eco de sus disparos a mansalva.

No a la violencia de género!!!

TORO SALVAJE dijo...

Me da pena.
Mucha.
El tiempo arrasa con todo.

Besos.

INÉS dijo...

Yo jugué de niña bajo una Higuera, ahora juegan mis hijos.

Me he anocionado, miro la higuera y la veo sonreír.

Gracias, profe con mi abrazo de sábado.

Inés

SIL dijo...

Hay árboles testigo, vida, eternidad...


Precioso.

Un abrazo inmenso.


SIL

JAVIER dijo...

La higuera es un árbol entrañable.

Como dice rubén se siente su influjo y su embrujo. Yo lo sé.

Besos. Javi

Amando Carabias María dijo...

Creo -y lo mismo me paso- que este poema aún más allá la referencia materna y a la melancolía que produce su ausencia, está cargado de muchos símbolos. Y no es el más pequeño de todos el de la higuera cuya ternura se inclina ante el estanque. La higuera (y también quienes me preceden aluden a ello aunque sea inconscientemente) está muy ligada al paraíso

impersonem dijo...

A veces, o siempre, los recuerdos nos sitúan en el contraste entre el hoy y el ayer... y cada cual sabe lo que fue y es mejor o peor... porque se lo dice su corazón...

Besos.