jueves, 6 de junio de 2013

Poemas de hoy : En algún lugar



    *** Para  Rosa M. Milleiro


A menudo
contemplaba sus manos,
tercas,
de puro acariciar.
De tanto y tanto
aprisionar la vida.

Cuando el alba,
ella ya estaba en pie,
las ventanas al viento
para atrapar el sol.

Se deslizaba leve por la casa,
dando,
llevando,
poniendo en orden...

Regaba las flores
y cantaba
con voz de lluvia
y rumor de  olas.

Un día,
se descubrió cansada.

Recorrió su memoria
para hacer inventario
y contempló
el libro de su vida,
como una larga suma
que llegaba al total.

Se sentó en la mecedora
y comenzó  a morir.

Era del viento.
Y el viento
la llevó de la mano.

Y en algún lugar, se abrió una puerta.

27 comentarios:

Lola Barea dijo...

Hola María Socorro, buenos días, bello poema, no me he podido resistir de entrar y comentar, gracias por compartir. Un abrazo.
Lola Barea.

ANÓNIMO II dijo...


Delicioso!

Era del viento.
Y el viento la llevó de la mano...

Amando CARABIAS MARÍA dijo...

Quién pudiera ser propietario de biografía semejante, quién pudiera tener alguien que se la escribiera así de honda y de sencillamente!!!!

mariajesusparadela dijo...

Magnífica terca mano, que sirve incluso para ser llevada dulcemente...

Isolda dijo...

Una hermosura, Soco querida. Nada extraño tratandose de ti. Sentarse a morir y dejarse llevar de la mano, debe ser lo más dulce a lo que podemos aspirar en ese trance.
Besos emocionados

GRACIELA L dijo...


"Y en algún lugar, se abrió una puerta"...

Hacés magia con los versos.

MARIO dijo...


Cuanta delicadeza y sensibilidad. Que bello y triste...

Mil besos Soco

malena dijo...

Sus manos tercas de puro acariciar, deben estar acariciando la eternidad.. Lindos versos! Un abrazo.

ALDO dijo...


Mirar la muerte no como final, sino como comienzo. Maravilloso.

Gracias siempre.

SIL dijo...

He entrado varias veces y no he atinado a comentar.


El poema es maravilloso, y me ha anoticiado de una forma dulcísima de algo que no sabía.

Abrazosinfin.


SIL

Eloy Sánchez dijo...

Qué ternura en tus versos, Soco, y qué levedad ante el gran tema universal.
Era del viento.
Y el viento la llevó de la mano
Besos

elisa lichazul dijo...

las palabras y las promesas son del viento
nosotros que somos levedad absoluta
una metáfora de la vida toda
podemos arremolinarnos y dispersarnos entre corrientes y brisas

hermoso poema Socorro
felicitaciones

besitos y feliz fin de semana

Chelo dijo...

Tus palabras denotan un gran cariño hacia la persona que va dedicado el poema y una gran sensibilidad por la forma de decirlo.
Un abrazo

L MARCELO dijo...


Eres una gran poeta, Soco.
Tus poemas nunca dejan indiferente a nadie.

Con mi admiración y cariño.

Sarco Lange dijo...

Soco, qué harías sin escribir poemas?...danzarías igual?...

Amando García Nuño dijo...

Si en lugar del libro de mi vida, utilizo un periódico atrasado, y en lugar de mecedora, una silla de metracilato, ¿vale igual?
Lo digo por irme preparando
Abracitos

SUSANA dijo...


Dejarse ir así, tan dulcemente...

Quien pudiera.

Una dulce tristeza, como tú dices...

Sandra Garrido dijo...

Se sentó en la mecedora
y comenzó a morir.

Era del viento.
Y el viento
la llevó de la mano.

Y en algún lugar, se abrió una puerta.


Como puedes embellecer tanto la tristeza Soco? como un pajarillo en su último hilo de canto ...así me quedo y con la mirada de viento de viento

besosdulces

Alacena roja dijo...

Más que precioso... me encanta querida Soco

besicoss

virgi dijo...

Y el viento la mece, entre tus palabras y los recuerdos, con las manos de la eternidad.
Muchos besos, Soco linda, muchos.

PIEL ROJA dijo...


Embellecer la tristeza - dice Sandra -
Tarea muy difícil que tú consigues...

Dulcísimo.

Besos Osvaldo

ARO dijo...

Otro bello poema que me ameniza esta mañana de domingo.

MARICARMEN dijo...


Regaba las flores
y cantaba
con voz de lluvia
y rumor de olas.

Me ha encantado. Un poema muy emotivo y bello.

Besos

PILAR dijo...


Naturalidad y dulzura, ante lo inevitable. Abrazo, Soco.

María Socorro Luis dijo...


Muchísimas gracias a todos por vuestra complicidad y compañía.

Os quiero.

SARA dijo...


Ay, Soco, qué belleza de poema.

Vuelvo a leerlo y lo copio si me permites.

Besos

Rosa María dijo...

Querida amiga Soco: Soy la última en llegar, por carecer de fuerzas y ánimo. Hoy paso para agradecerte el poema y el sentimiento. Me es duro poner mis pies a andar, pero espero que aprenda a resistir avanzando en cada venticuatro horas de mi vida.
Un besiño y mil gracias.
Rosa María Milleiro