lunes, 12 de mayo de 2014

Poemas de ayer : Miles de asteroides



Por entonces
yo andaba fascinada,
aprendiendo los nombres
de los árboles:
abedules, álamos,
tamarindos...

Tenía ocho años,
unos zapatos rojos
y una muñeca negra
de trapo.

Era invierno
y un viento de aura helada
gobernaba
las calles de piedra.

Con la cara pegada al cristal,
esperaba que volviera mamá
de lavar del arroyo.

Corría a besarla
y apretaba fuerte sus manos
azuladas de frío
y con mis dedos cálidos
intentaba prestarle calor.

Ella sonreía.

Bajo la mirada de un cielo
de nubes rojizas,
el último rayo de sol
destellaba en sus ojos celestes,
miles de asteroides.

Yo tenía ocho años
y una muñeca negra de trapo.

31 comentarios:

Sara dijo...

Bellísimo, Soco. Una ternura maravillosa. Como todo lo tuyo.

No sé si me equivoco pero creo que hace mucho lo había leído ¿puede ser?

Besos y más. *Sara

María Socorro Luis dijo...


Puede ser y es, Sara. Hace mas de 20 años, está publicado en la Revista KAIXO que hacíamos en el cole.

Seguramente tú la tengas (si guardas los "tesoros" que hacíamos en el taller.

Besos para ti

Amando García Nuño dijo...

Como si me hubieras llevado de la mano hacia mi propio entonces...
Abrazos, siempre

Paloma Corrales dijo...

Pues sigue teniendo la misma fuerza evocadora. Precioso.

Besos, bella mujer poeta.

Darío dijo...

Me mostraste un tiempo de oro, "cuando la miel caía de los árboles". Un abrazo.

Sneyder C. dijo...

No importan los años pasados si al leerla el sabor evocador que emana el poema nos lleva a sentir un tiempo pasado...

Un inmenso abrazo Soco.

GRACIELA L dijo...

Inevitable perderme en tus versos. Sos maravillosa y única. Abrazote.

virgi dijo...

Qué maravilla, Soco, me emocionas con tu sensibilidad extrema.
Una preciosidad, parece un cuadro, una escena de película.
Y es un poema, uno de los tuyos, tan cerca del corazón.

Mirella S. dijo...

A los ocho años tenía unos zapatos azules... y una muñeca de trapo, rosadita. Mamá también tenía los ojos celestes...
Coincidencias que se potenciaron en tus versos y sentí el aroma de la infancia.
Sabés ponerle exquisitez a lo cotidiano, Soco.
Besos y abrazos.

impersonem dijo...

¡Qué bonito! Me gusta esa manera que tienes de pintar con palabras tus impresiones...

Besos.

danilita21 dijo...

sabes, con esa mirada de miles de asteroides me has hecho pensar en alguien ahora lejano... Me la has traído de los recuerdos Soco, gracias y un abrazo de mitad de tarde.

Rosa María dijo...

Es una belleza meterse en cada uno de esos sentimientos que me hacen sentir tanto...
Un besiño amiga Soco.
Rosa María Milleiro

Ramón María Vadillo dijo...

Me evoca el misterio niño de un saber adulto, disfraza el sentimiento del lloro y el cariño de aquella a quién se ama sin censura, una auténtica belleza de versos. gracias soco por mostrarnos un poco más de tus heridas. Muxu haundi bat

L MARCELO dijo...

Por entonces yo andaba fascinado cazando ranas y haciendo novillos cuando podía, era un choco muy malo,,, Ahora, amo tu poesía. Besos

PIEL ROJA dijo...

Siempre que leo tus poemas, veo el mundo mas bonito. Otra vez, gracias.

CLARA dijo...

Hace años yo también jugaba con una muñeca de trapo, aún la conservo.
Me ha encantado tu poema, te sigo.
Clara D.

María Socorro Luis dijo...


Qué sorpresa y alegría verte por aquí, Clara. Cuantos años hace que nos conocimos?...
Dices que me sigues, desde cuando? Sigues con tu trabajo?.
Te dejo mi correo para que me cuentes.

Besosmuchos. ( socopoemas@terra.com )

JUAN A dijo...

Puro sentimiento y deliciosa sencillez, tu estilo cautiva.
Abrazos

TORO SALVAJE dijo...

Os he visto.
A las dos.
Con ojos conmovidos.

Besos.

Sandra Garrido dijo...

Es bellisimo guardar recuerdos tan tiernos de la infancia, como manzanas que siguen en el árbol, esta claro que tu espacio es íntimo y evocador.

besos

elisa lichazul dijo...

entrañable poema SOCO, cuando se es nena, uno anda en otra galaxia orbitando, lo mismo nos pasa cuando nos enamoramos

besitos y feliz jornada

MARIO dijo...

Todo ternura, todo Soco. Gran abrazo

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Me llevaste de tu mano hasta mi lejana infancia, cuando también tenía ocho años... lindo de verdad.

Gracias por tu cariño,

abrazos.

ANÓNIMO II dijo...

!Que bonito escribes, Soco. Me encanta tu delicadeza y el ritmo de tus poemas.

Saludos

LUIS dijo...

LLevaba,pantalón corto, jugaba con canicas y mi madre olía a tarta de manzanas... Ay, Soco, la nostalgia de la infancia.

PEPE LASALA dijo...

Qué bonito Soco, me has llevado a mi infancia, a otro tiempo, a un sentir que a Dios gracias aún tengo presente. Un fuerte abrazo y buen fin de semana amiga.

Maria Rosa Giovanazzi dijo...

Que bello poema, me emocionaste al traerme el recuerdo de mi infancia; yo también tuve una muñeca negra de trapo.

Muy buen fin de semana.

mariarosa

SIL dijo...

Me ha encantado el giro en la primera persona de la última línea, es un espejo invertido.


Precioso, como esos ojos celestes.



Más besos.


JAVIER dijo...

Siempre, el mismo placer. Precioso y tan tuyo.

Ursus Polaris dijo...

Esos versos
Fluyen en volutas
Y toman pequeños rincones.
Suspiro

Ursus Polaris dijo...

Esos versos
Fluyen en volutas
Y toman pequeños rincones.
Suspiro