sábado, 18 de octubre de 2014

Plegaria



Aquellos días
mamá andaba triste.

Recuerdo que lloraba.
Que miraba a lo lejos
y lloraba.

Apartada
junto al viejo balcón
- ese balcón con flores
y tercas golondrinas -
releía las cartas
que llegaban de América,
siempre con el mismo final:
Te quiero.

Yo era aún diminuta.

Con la cara
pegada al cristal,
cerraba los ojos
y pedía a mi Dios
- un Diosniño que me había inventado - :
Que no llore mi madre,
por favor...

Era una plegaria muy pequeña
y mamá nunca supo que existía.

30 comentarios:

JUAN A dijo...


Gracias mi amiga, por este regalo de sábado. Siempre tú.

Abrazo

INÉS dijo...

Todo ternura, profe, conmovedor recuerdo.

<mi abrazo grande

PMPilar dijo...

*las causas incausas //no ven límite
ni en un rezo: 'antes bien lo inauguran/
a verso*


besos

Paloma Corrales dijo...

Qué delicada ternura la tuya, poeta. Un beso gigante.

Ishtar dijo...

No hay nada más duro que ver llorar a tu madre.
Un abrazo Soco. :)

MARICARMEN dijo...

Dulce como es la plegaria de una niña a el dios niño que se ha inventado.

Besos miles

L. MARCELO dijo...

Encantador recuerdo de la madre, de ese balcón con golondrinas y el Dios inventado. Y siempre la ternura.

poemas lichazul dijo...

cuanta ternura alojada en cada verso Soco
felicitaciones
besitos

Mirella S. dijo...

Un poema tierno y cálido, para cobijarse en la plegaria de esa niña.

Un abrazo apretadito, Soco.

ANÓNIMO II dijo...

Hermoso viaje a esos años maravillosos de la infancia. besos

GEMMA dijo...


Poema escrito con la mirada limpia de la niña que fuiste y que te quedo escondida.
"yo era aún diminuta"...

Muchos besos

Azzul. dijo...

Yo también escribí hoy una plegaria.
Ojú.
Ojalá se nos cumplan a las dos.

Un beso.

Azzul. dijo...

Emotiva carta la de tu madre, me encantó.

Azzul. dijo...

Me has emocionado, Socorro.
Feliz Semana.

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Nada más tierno y sincero que las plegarias de una niña. Tal cual tu bello poema.

Un abrazo.

Maria Rosa dijo...

Que placer es pasar por tus versos. Los niños inventan dioses y ángeles que no sólo los ciudan, también los escuchan

mariarosa

TORO SALVAJE dijo...

Ay...
Te veo de niña.
Veo tu corazón y tu inmensa pena.
No hay poemas que puedan abarcarla.

Besos.

Isolda dijo...

Qué tristeza, querida Soco. Ver llorar a una madre es de lo más duro que puede ver un niño. Una belleza tu poema, como siempre.
Besosmil.

JORGE A dijo...


Siempre llegas al alma. Los lectores vivimos tus poemas. Puro sentimiento.

Te abrazo

Darío dijo...

Por dios, qué ternura. Porqué nos volvemos monstruos? UN abrazo.

GRACIELA L dijo...


Tus poemas me dejan un sabor tierno y melancólico. sos genial, poeta

Amando García Nuño dijo...

En las plegarias, el tamaño es seguro que no importa. Siempre son desoídas, entre otras cosas porque parten viciadas por el egoísmo.
Abrazos, siempre

Gustavo D´Orazio dijo...

madres...mamis...mamás...en una plegaria hermosa...saludos, soco querida.

MALENA dijo...

Precioso. Mezclasla profundidad con la ternura, la fantasía con la naturalidad. Muchos besos, Soco.

Nestor H dijo...

Por azar he descubierto tu poesía y es como un deslumbramiento. Te seguiré.

Saludos desde un lugar lejano. Nestor

Azzul. dijo...

Un placer volverte a leer, tu poesía no es diminuta.

JAVIER dijo...

Mi plegaria es, que no dejes de escribir y de compartir tus versos.

Besos

PILAR dijo...

Una pequeña plegaria directa al cielo.
Besitos muchos, querida Soco

Sandra Garrido dijo...

Así nos ven? así las vimos. Pocas veces vi llorar a mi madre, es la fortaleza, la garra, pero también la ausencia.

Es complicado justificar las lágrimas a un niño.

besos tan tiernos como todo cuanto escribes. Kaitxo

María Socorro Luis dijo...


Abrazos y cariño para todos