miércoles, 28 de mayo de 2014

Tankas amor y mayo



En cada sombra
hay un temblor oculto.
Brazos abiertos.
Y mil versos latentes
para decirte ven.

          ***
Vuelan gaviotas
en tus ojos marinos
cuando me miras.
Sabes a mar adentro
y a cielo amediatarde.

          ***
Tengo un fulgor.
Un resplandor de faro
intermitente.
Una ternura intacta
y un vértigo avanzándome.

          ***
Quise llamarte
pero olvidé tu número
tu dirección.
Tus ojos. Tu sonrisa.
Y el sabor de tu piel.

jueves, 22 de mayo de 2014

A veces el poema



A veces el poema
es triste y desolado
como pequeño huérfano.

A veces, alto vuelo
desafiando al viento,
atreviéndose a ser águila
o cóndor.

Muchas veces
se presiente bohemio,
vagabundo a pie
por caminos solitarios.
O viaja hasta el pasado,
a ese tiempo sintiempo
de la infancia.

Quizás,
poemaherido,
que late,
el sabor del amor y la ternura
y el olor del dolor.

Otras veces, luciérnaga
temblado luz efímera.
O un solo de saxo,
que se recrea
en la canción que amamos.

Y
a veces,
se viste de utopía
y es poema de frac y pajarita

y con una gardenia en el ojal.

sábado, 17 de mayo de 2014

Poemas de hoy : Momentos



De quién es ese rostro
que me mira
desde el fondosinfondo
del espejo,
que lleva mi perfume
mi gorra y mi collar?...

          ***

Otra vez,
Lampedusa mira al mar,
esa cuna de niños sin sonrisa.

Tanta belleza,
tantoazul para nada...

Rescata un folio en blanco,
y ponte a gritar, poeta.

          ***

En la noche mas triste
susúrrame otra historia,
mamá,
desde tu mundo otro.
O escríbemela
con tu mano de bruma y aleteo.

           ***

Y prometiste:
jamás he de soltar tu mano.
Y yo: moriré si dejodequererte.

Sin embargo... ya ves,

tú, en el Sur mas Sur.
Yo, aquí, en el Norte.

lunes, 12 de mayo de 2014

Poemas de ayer : Miles de asteroides



Por entonces
yo andaba fascinada,
aprendiendo los nombres
de los árboles:
abedules, álamos,
tamarindos...

Tenía ocho años,
unos zapatos rojos
y una muñeca negra
de trapo.

Era invierno
y un viento de aura helada
gobernaba
las calles de piedra.

Con la cara pegada al cristal,
esperaba que volviera mamá
de lavar del arroyo.

Corría a besarla
y apretaba fuerte sus manos
azuladas de frío
y con mis dedos cálidos
intentaba prestarle calor.

Ella sonreía.

Bajo la mirada de un cielo
de nubes rojizas,
el último rayo de sol
destellaba en sus ojos celestes,
miles de asteroides.

Yo tenía ocho años
y una muñeca negra de trapo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Teselas irreverentes II



Soledad es
un emigrante oscuro
que camina por el asfaltogris
de una ciudad que no lo quiere.

Un músico bohemio
que anestesia su pena
con dulces melodías.

Es un  poema triste -dices-
Ponemos dos abrazos?


          ***

A pesar, los vemos sonreír.
Y abrazarse. Y bailar.
La ropa desgarrada
y las manos heridas.

Han logrado saltar la valla.
Y rien. Y cantan...

Dios mio,
con que poco son felices.

          ***

Cuando sea
muy muchomasmayor,
me compraré un bastón
que soporte mipesodepaloma.

Y cuando me haya cansado
de vivir,
rezaré cada noche
a un dios abandonado

...por si acaso.