martes, 28 de octubre de 2014

Momentos : de hoy y de infarto



Hoy, no voy a usar metáforas.
Las han usado "ellos"
para justificarlonojustificable.

No calles.
No mires a otro lado.
Tú no, poeta.


          *****
Los vemos
y parecen humanos.

Purititafábula. Apariencia:
Un ministro
quefuedeeconomía
robando
muchísimopeor
queamanoarmada.
            - solo un ejemplo -

          *****

Hay muertos
que caminan las ciudades.
Hay diosesaltivos
que hacen planes.
Hay mendigos
que huyen de la poli.

Y un sintecho que vende
chalecos antibalas.

sábado, 18 de octubre de 2014

Plegaria



Aquellos días
mamá andaba triste.

Recuerdo que lloraba.
Que miraba a lo lejos
y lloraba.

Apartada
junto al viejo balcón
- ese balcón con flores
y tercas golondrinas -
releía las cartas
que llegaban de América,
siempre con el mismo final:
Te quiero.

Yo era aún diminuta.

Con la cara
pegada al cristal,
cerraba los ojos
y pedía a mi Dios
- un Diosniño que me había inventado - :
Que no llore mi madre,
por favor...

Era una plegaria muy pequeña
y mamá nunca supo que existía.

domingo, 12 de octubre de 2014

Otoño en tankas


Tarde de otoño.
Me abordassinpreámbulos:
nos conocemos?...
Sonaba en aquel bar
mi canción favorita.

           ***

Eres luciérnaga
temblando luz efímera,
irreverente.
A ratos eres brisa
y a ratos aguacero.

          ***

Dirán tu nombre
las notas de la lluvia
sobre los charcos.
Y las hojas del sauce
se volverán gorriones.

          ***

Irremediable,
quiero un amorsincódigos
ni calendarios.
Que llegue así en otoño,
sin mas ni mas, urgente.

domingo, 5 de octubre de 2014

A mi perro * en el recuerdo



Te quedaste quieto,
dormido. Y tus ojos
fueron perdiendo el brillo
y esa forma tan mansa
de mirarme,

Y mis labios
quedaron sin sonrisa,
huérfanos
en el naufragio de un poema,
que mojado de lágrimas
te dedicaré.

Quedaste frío, quieto,
dormido,
tal vez soñando
con la caricia de mis manos
sobre tu traje negro.

Y todo, la casa, los chicos,
los recuerdos, se vistieron de ti...

Ahora, evocaré tu miedo
cuando destelle la tormenta
sobre los abedules
y el temor de tus ojos, suplicantes
de mi voz y ternura..

Guardaré tu recuerdo
allí, donde se guarda lo entrañable.