martes, 22 de noviembre de 2016

Nieve en los ojos ( Relato )


















La llamada la recibí en la oficina. Un comunicado aséptico, neutro, con la eficacia que da la costumbre: "...el camión perdió el control a causa de la nieve y arrastró el coche hasta la mediana de cemento  y..."

Ni su coche ni él sobrevivieron: Traumatismo craneal múltiple. Pérdida de las dos piernas... y de mis esperanzas, sueños, deseos y sentimientos mas primarios.

                                              
                                                  **********

A veces regreso.Vuelvo con un escaso equipaje y me quedo apenas unos días. Solo el tiempo necesario para recorrer los solitarios senderos, el enmarañado jardín.  Para deambular por la casa. La casa desierta, fría, tan llena de fantasmas. Y de recuerdos. Y de dolor a oleadas, recurrente.

A lo largo de estos años, a veces lo he pensado: Volver y quedarme. Arreglar la casa.  Volver a hacer de ella un lugar confortable, acogedor, como entonces... Lo he intentado. Pero imagino el rostro risueño tras la cortina. El vaivén de la mecedora en el porche. La huella de su cuerpo en la butaca del salón... Y no puedo soportarlo: Me sumerjo en aquella mañana de invierno. Y veo de nuevo la nieve. Y su coche destrozado. Y su cuerpo recorrido por mil trizaduras, desfigurado, roto.

                                                 **********

He llegado hasta el acantilado.-en el camino encontré una huella de bicicleta-
El mar, pacífico, grandioso, me devolvió un poco de calma.
Luego, casi sin darme cuenta, seguí el sendero desconocido que nunca habíamos llegado a explorar.

Al doblar un recodo, divisé una pequeña playa, ahora solitaria.  Algunos pequeños barcos, veleros en su mayoría, dormían su nostalgia de sol cerca de la arena. Y formando un arco, se desparramaba un pequeño poblado que descansaba en una depresión.  Casas blancas, bajas, de techo rojo, se apiñaban alrededor de una iglesia.

Me acerqué. Las notas de una canción melódica me llegaron nítidamente.
"Quizás haya un restaurante con un piano.  Quizás pueda descansar y comer algo"...

Cuando entré en el pueblo, me crucé con algunas personas: Dos mujeres que se disputaban la palabra. Un viejecito solemne con bastón y un gran sombrero, me miró con curiosidad.
Tres chavales jugaban a las canicas agazapados en el suelo polvoriento.
Hola, hay algún restaurante en este pueblo?...
Uno de los chicos señaló con la mano: En esa esquina, ve el letrero?...

Me detuve en la puerta. Una barra se extendía de pared a pared. Detrás, un gran espejo duplicaba cuatro o cinco mesas. Y en el fondo, sentado al piano, un hombre con camisa negra y pelo rubio que le caía sobre la frente, interpretaba la canción "Hay humo en tus ojos".

Me senté en una mesa y pedí algo de comer.
De pronto, el hombre que tocaba el piano, se acercó con un vaso de cerveza en la mano: Me permites?... y sin esperar respuesta se sentó frente a mi. Noté que estaba borracho.


Tal vez mi soledad. Tal vez algo que vi  en sus ojos. Tal vez, mi forma de ser... Le sonreí, y hablamos.
 
                                                 **********

...Avanza de puntillas la primavera. Se alargan las tardes y se entretienen vistiéndose de luz, de colores vivos.
Se alargan las tardes. y se alargan nuestras charlas... Él ya no bebe y yo he vuelto a sonreír.

El tiempo se llevó la nieve. Ahora, en el camino del acantilado, hay dos huellas de bicicleta.

34 comentarios:

Luis A dijo...

Bellísimo.

Tan especial y tan tuyo como tus poemas. Un verdadero placer. Luis

carlos perrotti dijo...

Nítido cuento tan bien contado (y sentido, tal vez) sobre la vida que siempre regresa, que no hace más que regresar en inesperadas oportunidades.

Abrazo, Soco.

Verónica Calvo dijo...

La vida y sus sorpresas.

Un cuento lleno de esperanza ante tanta desgracia.
Se agradece.

Besos, Socorro.

P MPilaR dijo...

¿y qué, que no sean horas perdidas, no se lleva el viento?
¿y qué, que sea tiempo real, se resiste a la desaparición?

Por encima de todo, la vida. Y con la vida, la esperanza, Soco

besos

TORO SALVAJE dijo...

Al final la vida remonta y parece que sale el sol.
Ojalá siempre fuera así.

Besos.

Maru dijo...

Emocionante relato de una realidad triste y desgarradora. El final le pone un toque de ¿Recompensa?, de lucidez sobre lo inevitable y de vida esperanzada a pesar de todo. Un abrazo.

L MARCELO dijo...

Me gustan tus relatos tanto como tus poemas. Tu estilo siempre luminoso. Abrazo

Taty Cascada dijo...

Siempre la vida nos entrega sorpresas. Siempre algo sucede y todo cambia. Nos cambian.
Abrazos Soco.

Adriana Alba dijo...

Emotivo relato.
Muy bien logrado y con ganas de seguir leyendo...
Un fuerte abrazo Socorro.

Amapola Azzul dijo...

Qué importante es comunicarse.
Besos.

Gracias por tu visita.
Buen finde

Fina Tizón dijo...

Un relato, sobre todo, lleno de esperanza. La vida pega golpes, pero también abre puertas. Pienso que conseguiste no dejarnos indirerentes ante su lectura.

Un gran abrazo, Maria

Fina

Arantza G. dijo...

Genial.
Triste y lleno de esperanza
Besos

Ángela dijo...

Tal cual la vida, Soco.
Poema o prosa tu alma se expresa con tanta delicadeza,que tus palabras como "una canción melódica me llegan nítidamente".
Un fuerte abrazo.

GRACIELA dijo...


Que buen relato. Me cautiva tu hermosa forma de narrar, tan elegante y tan precisa. Se nota que sos poeta, está salpicado de poesía. Decime ¿que preferis escribir, poemas o relatos?

Abrazo del Sur

María Socorro Luis dijo...


Te diré, Graciela, que prefiero los poemas. Me resultan mas fáciles, mas espontáneos, me surgen así, casi sin darme cuenta.

Un abrazo, hasta tu primavera. Y siempre, gracias

impersonem dijo...

Tu relato ha generado en mí múltiples emociones e imágenes... es un buen relato para pensar sobre la vida y sobre la muerte... sobre las decisiones y sobre la esperanza... sobre la simbiosis entre dos personas... y sobre el renacer de otras perspectivas de vida... somo y estamos: ergo hacemos según creemos y las circunstancias nos permiten...

Abrazo

Mertxe dijo...

Mi café y yo leyéndote en la sobremesa.

joaquín galán dijo...

Admiro a quienes saben contar historias que emocionan con las palabras justas y precisas y esta tuya me ha encantado porque cumple todos los requisitos. Precioso relato que nos habla de vivir a pesar de todo, de primavera tras el frío invierno, de la vida al fin y al cabo porque en ella cabe todo, lo bueno y lo malo, lo alegre y lo triste... y así debemos aprender a verlo y a aceptarlo.

Saludos y buen domingo.

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

Me gustó. Tiene algo especial. Un cordial saludo.

Sandra Suárez

INÉS dijo...


Me he encantado. Feliz domingo, profe.

Sneyder C. dijo...

Hola Soco. Me ha encantado tu relato, la protagonista recuerda, se emociona, ante la la historia de dolor que perdura en ella...Pero siempre sale el sol escondido en este caso tras el piano para darle esperanza a la vida...

Un cálido abrazo Poeta.

Maria Rosa dijo...



¡¡Hermoso!!

"Andábamos sin buscarnos, pero, sabíamos que andábamos para encontrarnos." Cortázar.


mariarosa

Mª Jesús Muñoz dijo...

Soco, hay un lema, que se convirtió en una forma de vida para mi: "La vida empieza cada día"...Y que ahora veo tomar forma en tu pequeña y entrañable historia.
Gracias por tu amor a las letras y por tu cercanía y tu apoyo.
Mi abrazo y mi cariño, amiga.
M.Jesús

L MARCELO dijo...


Una historia bellísima, envuelta en esa magia que tu tan bien manejas.

Abrazo de domingo

JUAN A dijo...


Siempre me han gustado tus relatos, pero ya sé que te van más los poemas.¿no son mas difíciles?

Abrazo siempre, poeta

virgi dijo...

La vida deja huellas para siempre. Pero también podemos ir dejando otras que nos lleven a caminos nuevos.
Precioso y esperanzador, querida Soco.

MaRía dijo...

Maravilloso relato
dejas poso de ternura como en todo lo que tocas mi querida

besitos desde esta orilla hoy casi de primavera

:-O)

María Socorro Luis dijo...


Gracias, abrazos y felices días para todos. Os quiero

Tesa Medina dijo...

Maravilloso relato, y voy a tener que pedirme para Navidad un diccionario de sinónimos para no repetirme cada vez que te leo, Soco.

Será que el día está demasiado gris, pero se me anudó la garganta, aunque el giro final me hizo sonreír.

Dejas mi cabeza poblada de hermosas imágenes, Soco, aunque algunas estén teñidas de dolor.

Un relato muy, muy hermoso.

Un abrazo,

María Socorro Luis dijo...


Muchas gracias, Tesabonita.
Para mi, es un valioso regalo tu visita y tus palabras.

Ana Muela Sopeña dijo...

Bellísimo, Soco.

Un cuento lleno de esperanza.

Abrazos
Ana

María Socorro Luis dijo...

Mil besos, Ana.

Tu visita es un precioso regalo. gracias

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Vea pues, como es la vida... el amor nos da sorpresas de las buenas, de las bonitas.

Abrazos.

Julio dijo...



Enhorabuena, Soco. La poesía se estira más allá del verso para hacerse prosa.
Salud.