jueves, 12 de abril de 2018

Poemas de hoy : 2018, aún














Ahora solo ve
la negrura helada de la noche
y una luna alzada
allá, en la altura.
Ahora solo oye
las aullidos del viento
que arrastra  harapos calcinados.

Anoche, vió luces oscilantes,
humo y estruendo,
sobre las casas que se derrumbaban.
Silbido de misiles,
explosiones y gritos
de gente que corría.
Vió cuerpos rotos
y juguetes sin niños
entre el fuego y el fango.

Aún sigue escondido:
El terror. Sus ocho años enteros,
no lo dejan salir.

Le duele el frío, la soledad,
el hambre.
Le duele el donde está papá y mamá.
La casa. Los niños y la escuela.

No tiene nada. No tiene nadie...

Solo tiene una piedra en la mano
para arrojar a un dios inalcanzable.

20 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

A veces sólo quedan piedras por todos sitios.

Un abrazo.

Elisa Alcántar dijo...

una repetida maldad que se hace dolor crónico en este humano mundo Soco
los muertos , los desaparecidos, los torturados, los refugiados
pueblos enteros a través del tiempo
y seguimos repitiendo el patrón "civilizado" en que nos jactamos
somos la especie más cruel de este planeta


abrazos de sol

GUSTAVO dijo...

Aún horror. Aún masacre. Aún guerra.
Lágrimas y flores para el poema. Y mil besos para vos.

Maria Rosa dijo...


Maldita guerra que no entendemos y cómo la van a entender los niños, seres inocentes que pagan con sus sueños rotos ante tanto horror.

mariarosa

joaquín galán dijo...

Tiene que ser algo terrible para un niño de ocho años (lo es para todos,pero más para él).Tu poema nos muestra la cara más siniestra del alma de los hombres,el acto más cobarde,la guerra,a pesar de que siempre nos contaron que en la guerra se forjan los valientes.Ninguna guerra está justificada,ninguna.
Impresionantes estos dos versos: "...y juguetes sin niños/entre el fuego y el fango"

Abrazos Socorro

carlos perrotti dijo...

Me saco el sombrero, Soco, ante tu poema escrito con toda tu pura profunda sensibilidad de poeta y con inmejorable decir. Para enmarcar realmente.

Abrazo conmovido amiga!

MANU dijo...

"Solo tiene una piedra en la mano
para arrojar a un dios inalcanzable"...

Tu poema también es una piedra para arrojar a los que permiten todas esas atrocidades.

Musu mila, Soco

MARTA N dijo...

Especialmente triste y emotivo.Un beso, una oración y una lágrima.

AUGUSTO dijo...

Nos duele Siria. Una herida premeditada, un juego que se repite sin fin.

genialidad los dos últimos versos. Con amor, Soco

TORO SALVAJE dijo...

Malditos los hombres que permiten está monstruosidad.
Malditos de por vida.
Ojalá sufran mil veces todo el daño causado.

Besos.

SUSANA dijo...

Me sumo, con toda el alma, al comentario de Toro. Justicia y castigo para ellos.

Besos porteños para vos

Anónimo dijo...

Bravo! tu poema es una piedra arrojada a todos esos dioses humanos, que tienen el poder y las armas, para esas masacres, que ellos mismos fabrican. Gran abrazo

Alicia dijo...

Es un poema tremendo, doloroso, duro y por desgracia tan real... Besos poeta

MARIO dijo...

Es tan hermoso, inversamente proporcional al dolor y desamparo de tantos niños.

Muchos besos

GRACIELA dijo...

Terrible e inhumano como también lo es la indiferencia emocional de los hunanos que lo permiten.

Anónimo dijo...

Hermosamente trágico. Un fotograma de un trocito de la realidad de hoy.Besos, siempre.

Sandra Figueroa dijo...

Ah que triste poema tan lleno de dolor y realidades.............saludos

ANÓNIMO II dijo...

Desgarrador y necesario tu poema.

Nada sé muy bien de las razones ni de los orígenes de las guerras, pero si se que nada justifica la masacre y la orfandad de los niños.

Siempre mi abrazo

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

Cuanto dolor.... Es difícil de entender...

Te saludo en luz

Isaac

Jota Azimut dijo...

Alambradas, muros, amenazas, hambrunas, miedos y ante ello fusiles, órdenes impiadosas, rostros terribles con muecas de guerras fundamentada en un nunca más que lo deslegitima todo. No se debería hacer porque nos lo hayan hecho. No se debería aterrorizar porque fuimos aterrorizados. Eso podría inducir a negarlo todo, a aborrecer a tu tribu, a presuponer esto tan horrible como que quizás entonces no pero igual ahora sí, que tú y tu pueblo, que acepta y predica, deberíais ser proscritos de igual modo que aquellos a los que proscribís. Y mira lo que te digo: Te lo hago saber desde el dolor de violentar mis propias creencias.

Un beso, Soco.