miércoles, 21 de marzo de 2018

Caminito del indio
















Vuelvo del cerro.
Por el sendero coya
que junta el valle con los luceros.
Traigo ecos de luna,
de un cielo vasto de azul profundo
y el canto herido de la vaguala.

-Silba el viento al oído
como una dulce quena-

Traigo ese sol que abrasa
y el corazón mecido
por los arroyos de la montaña.

Vuelvo triste del cerro
Traigo el silencio
de tantísimos indios...
La tristeza callada
de un paisaje perdido.
La soledad eterna
de la Quebrada

-Queja y distancia.
Despojada y desnuda,
la Pacha Mama-

Vuelvo triste del cerro.

Con  el alma tan libre
como el cóndor que pasa.