domingo, 27 de diciembre de 2015

Así es mi musa



Mi musa
es una dama irreverente:
Me acosa cada día
sea de madrugada o alastantas.

Se presenta sin mas.
Sin miramientos.
Sin pedirme permiso. Porque sí.

Por escucharla, a veces,
descuido mis tareas cotidianas
y hay días
que la comida se retrasa
o los platos quedan
                     olvidadosenlamesa.

Hay días que aparece
oportuna y puntual. Otros ni llega.

A veces,
guarda mi tristeza en los bolsillos,
se esconde en el jardín
o se sube a los árboles
a cantar con los pájaros.

O se va a divagar por los tejados
a conversar con gatosyfantasmas.

Así es mi musa.
Descarada. Impuntual.
Irreverente...  Pero la quiero.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Momentos : de diciembre



Diciembre es una alondra
que quiere ser estrella.
Es un charco
que pretende ser mar.

Sueños que se atrapan
y se abrazan.
Hojas errantes
aprendiendoavolar.

Diciembre -este Diciembre-
Albordeluz en la mirada...


               ***

Hay un pájaro muerto
bajo diciembre
esta mañana
heridadeladridosydisparos.

Hay un niño que llora,
conmovido
por ese crimen "diminuto"
que derribapájarosenvuelo.

Hay un pájaro muerto
y hay un niño que llora...

martes, 8 de diciembre de 2015

Teselas en diciembre



Diciembre es
una lunarotaalaintemperie.
La prisa de tus dedos
en mi piel.
Un gato en las sombras
cometiendo insomnios.

Un tango que rueda
por lashúmedaspiedrasdelayer.

               ***

Tú, que amabas
los manantiales y las alamedas.
Lo difícil. Lo urgente.
Que sabías de las tormentas
y del pálpito de los truenos.

Tú tan seguro,
                  tan loqueyodigo.
No llegaste nunca, asabermetotal.

                  ***

Poquito a poco, fui aprendiendo
como se ponen flores al silencio
y sonrisas detrás de las ausencias.

Escribir amor,
                paratemblarolvido.

Pero no supe nunca
que hacer con la añoranza
ni por que quedó enorme, elsofádelsalón.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Así, como sucede el viento



Recuerdas?
nos dijimos adios
en ese bar del puerto
de vidrios empañadosporlabruma.

Amábamos el jazz.
la noche.
El brillo de la luna
rompiéndose en el mar.

Tú, nostálgico de rutas
soñabas lejanías.
Yo, andaba fascinada,
aprendiendo el nombredelosvientos

Llegabas
con un poco de sol en las manos.
Y callaba el rumor de las olas
y teñía el crepúsculo
de naranja el azul.

y lloramos naufragios,
ausencias, mareas y distancias.
Y dibujamos velas
y dulces desembarcos.

Y soñamos una casa en el campo
y sauces
que soltaran sus melenas al aire...

-En tus ojos marinos
emigraban alondrassindestino-

Y así, como sucede el viento,
prisionero del mar, un día te marchaste.