domingo, 22 de abril de 2018

A veces la rima
















De un lejano sendero abandonado,
he tirado tu amor, por la pendiente
Sin trauma. Sin dolor. Conscientemente.
He tirado tu amor, y no he llorado.

Emigrando su invierno irreverente,
por el cielo una alondra ha pasado.
He seguido su vuelo acompasado
y me puse a silbar, indiferente...

Mi corazón quedó deshabitado.
Nubes rojas vagaban por los cerros
y el cielo se burlaba descarado.

Entré después en un supermercado
y compré una loción antirrecuerdos.
He tirado tu amor.  Y no he llorado.


jueves, 12 de abril de 2018

Poemas de hoy : 2018, aún














Ahora solo ve
la negrura helada de la noche
y una luna alzada
allá, en la altura.
Ahora solo oye
las aullidos del viento
que arrastra  harapos calcinados.

Anoche, vió luces oscilantes,
humo y estruendo,
sobre las casas que se derrumbaban.
Silbido de misiles,
explosiones y gritos
de gente que corría.
Vió cuerpos rotos
y juguetes sin niños
entre el fuego y el fango.

Aún sigue escondido:
El terror. Sus ocho años enteros,
no lo dejan salir.

Le duele el frío, la soledad,
el hambre.
Le duele el donde está papá y mamá.
La casa. Los niños y la escuela.

No tiene nada. No tiene nadie...

Solo tiene una piedra en la mano
para arrojar a un dios inalcanzable.

lunes, 2 de abril de 2018

Indeciso y voluble
















Irreverente abril
indeciso y voluble,
balancea su hechizo por los parques.
Proyecta una cigueña
su sombra estilizada sobre el césped
y el lago sueña
su nostalgia de mar.

Dos pajarillos vuelan a encontrarse
y la brisa nos trae
aroma a hierba nueva, tiernecita.

Alondras en la tarde.
Almendros y sus flores
y la foto del mar entre la bruma.

Manchas azules, blancas, rojas
de tulipanes en lo verde.
Ritmo de jazz
en la glorieta de la plaza
Luz a cántaros,
por parques y avenidas.
Mariposas. Colores agresivos.

Por un cielo sin nubes
navegan barriletes infantiles...

Y el sol en tu mirada, deirreverenteabril.


miércoles, 21 de marzo de 2018

Caminito del indio
















Vuelvo del cerro.
Por el sendero coya
que junta el valle con los luceros.
Traigo ecos de luna,
de un cielo vasto de azul profundo
y el canto herido de la vaguala.

-Silba el viento al oído
como una dulce quena-

Traigo ese sol que abrasa
y el corazón mecido
por los arroyos de la montaña.

Vuelvo triste del cerro
Traigo el silencio
de tantísimos indios...
La tristeza callada
de un paisaje perdido.
La soledad eterna
de la Quebrada

-Queja y distancia.
Despojada y desnuda,
la Pacha Mama-

Vuelvo triste del cerro.

Con  el alma tan libre
como el cóndor que pasa.

lunes, 12 de marzo de 2018

Teselas












Se va yendo quedito
aún tímido invierno.

Florecillas alzadas en la hierba.
La brisa temblando, en los alisos.
Revuelo de gorriones

y entre el cielo y la casa
la ternurainclinada de la higuera.

               *****

Hoy desperté algo bruja.

Vi azul eléctrico
sobre los abedules.
Jazz de golondrinas
sobre el agua de la charca.

Y notas con tu nombre
en las ventanas de todos los trenes.

               *****

...Y dime, amor,
que haré con mi ternura?
Con los versos escritos para ti,
cuando aún piel?
Aún abrazos?...
Aún amanecer depajarilloslocos?

Que haré, amor.
cuando llega la noche, y no estás?...

sábado, 3 de marzo de 2018

Invierno, nieve, tú



Porque es invierno.
Porque hace lluvia y frío
y  no estás tú,
inventaré un paisaje
de azul y girasoles.

               *****

Frágil, desnuda.
Pétalos abatidos.
Belleza rota:
Una flor deshojada
tiembla sobre la nieve.

            *****

Despierta marzo.
Un sol irreverente
por la azotea.
Y un gorrión despistado
que cree que es abril.

             *****

Ibas llegando.
Y soltaban los sauces
penas al viento.
Y callaba el tic tac
del reloj del salón.

            *****

Pido la luna.
Tu corazón. París.
Tus brazos nido.
Pido todas tus noches
y un poco de locura.


jueves, 22 de febrero de 2018

Te declaré culpable















Volví otra vez
a la escena del crimen.

Sombras de impunidad,
envolviéndolo todo.
Sospechas
esparcidas por el aire.
La huella de tu rostro
en el espejo.
Y el olor
a dolor de traición
por los estantes.

Quise descubrir pruebas
de que te había amado,
buscando pistas
casi
desdibujadas por el polvo.

Y allí estaba la silueta de tiza,
dibujada en el suelo,
donde una tarde
cayó mi corazón.

Te declaré culpable.