viernes, 16 de febrero de 2018

hay noches













Hay noches,
sin nada especial.
Sin música de jazz,
sin poemas, sin flores.

Noches de café amargo
y el silbido
 del tren en la distancia.

De pájaros errantes
y palabras que rompen
en los labios.

Que vagan en silencio por la casa.

Sin estrellas fugaces,
con sombras y fantasmas,
mensajes de silencio
y la melancolía amordazada.

Noches de farolas con arritmia,
con la ternura de brazos caídos
y sueños que pierden la cabeza.

Noches en coma.
Sin arrugas en la almohada.
Sin puertas a otras puertas...

Noches sin ti

miércoles, 7 de febrero de 2018

Frente a tu silencio















Yo,
jugando a ser poeta solitaria
con gruesas gafas para poder ver
un mundo a la deriva,
sin luz y sin remedio.
Hoy,
bajo un guiño de luna
y frente a tu silencio,

Expongo:

Que a mis noches le falta tu ternura,
a mis labios tus labios
y a mis brazos tu abrigo.
Que en mi archivo de música
no encuentro,
la que soñé contigo.


Que colecciono otoños y fracasos,
noches de luna entera
y mapas sin señales del pasado.
Que me sobran silencios...


Y que almaceno versos
amarillos de olvido.

sábado, 27 de enero de 2018

De enero y de siempre




Quédate un poco mas, amor.
No te vayas aún.

En el cuarto en penumbra
la noche se desnuda.
Afuera,
la luna en asamblea de tejados.
Un blues en el aire.

Y tú.

La magia se encarga
de todos los detalles:
Del abrazo al café
y del café al abrazo.

Un sorbo de licor.
Un cigarrillo.
Un poco mas de azúcar en el mate.
Un poco mas de luna
en la azotea.
Enero en los cristales empañados

Y solamente tú.

Anda, quédate un poco mas, amor.
No te vayas aún.

miércoles, 17 de enero de 2018

Dicen que es la vida














Era un hombre solitario.
Sin nada.
Sin sombra. Sin risa.
Sin nadie.

Lo seguía el viento.
La luna  indiscreta.
La lluvia.
El silencio.

Nadie le habló de Dios.
Ni de los cielos.
Ni de la culpa.
Ni de los sentimientos.

Por eso buscó
un Dios a su manera.
Y buscó sus amigos
en los perros sin amo.
y en niños de la calle.

Él no lo sabía,
pero amaba la vida,
los ríos, las cumbres, las fieras.

Era un hombre solitario.
Sin nada,
sin nadie.

Dicen que es la vida.
Yo digo: El amor bastaría.

miércoles, 10 de enero de 2018

De invierno y gris













Éramos.

Soñábamos alondras
y farolas solitarias en la niebla.
Éramos, amor,
un sueño duplicado.
Promesa de amapolas y de pájaros.

Podíamos,
aprisionar la magia del otoño
en un poema.
Creíamos
en los paratodalavida,
en el moriré,
sidejodequererte.

Éramos...

Ahora, solo somos tú y yo.

               *****
Hoy me has traído flores.
Y me pregunto,
cuanto tiempo resistirán lozanas
en la imperfecta luz
de los días de invierno.

Las imagino deshojándose
y pienso,
si no son el espejo de mi.

             *****
Me bastaría, amor,
una noche de luna.
Un tequiero. Un hombro.
Una sonrisa.
Un corazón refugio.

-Yo velero,  tú viento-

Tus ojos, húmedos de pájaros.
Y tus brazos, tan cálidos,
donde pasar la vida.

martes, 2 de enero de 2018

Momentos












Soy así,
como flor campesina
entre la hierba.
Sencilla, alegre, viva.
De abedules,
de espigas e imposibles.

Resistente al rocío y a la niebla.
Confidente del viento
y de la lluvia.

Así, casi invisible.


                *****

No, amor, no estás solo.
Acaso es que no sientes
a mi sombra,
desvestida de tiempo
y de fronteras

-tan libre,  tan viajera-

que merodea, azul,
por tu paisaje,
entre versos y sueños?


               *****

Y que otra cosa, amor,
podría darte?

Qué,
además de mis versos
y mis sueños?
Si sopla el vendaval
y mis alas tan frágiles?...

domingo, 24 de diciembre de 2017

Espíritu Navideño (r)

















Noche de paz.
Noche de amor...

Frente a estos versos que inundan estos días este mundo nuestro, pongo estos dos versos de un trágico poema de los niños Yoruba:

Llamamos a los vivos. No responden
Llamamos a los muertos. Ellos sí responden.

Frente a nuestros niños abrigaditos, bien alimentados, rebosantes de ilusiones  y sueños hechos realidad, pongo los millones de niños, que andan por ahí, castigados por el hambre y el frío. Millones de niños con las manos vacías, que sus sueños infantiles se niegan a llenar. Que viven y sueñan a la espera de proyectos que siempre llegan tarde. O que no llegan.  Niños, sedientos de protección, entre adultos insensibles, ciegos y sordos, en un mundo que solo sabe responder con cánticos gregorianos de imposibles paraísos...

Millones de niños, que lloran desamparo, huérfanos de padres muertos, durante guerras que provocan mentes desquiciadas.  Millones de niños que andan por ahí,  abandonados a su destino, en la calle o en oscuros campos de refugiados, esperando el milagro de una solución.

Hoy- Noche de paz. Noche de amor- con la varita mágica del tan repetido  espíritu navideño, confiemos en que un soplo de aire puro, nos inmunice contra la indiferencia. Confiemos en que la conciencia de los hombres, despierte de su letargo e intente cambiar el futuro. En que llegue por fin un día   con amanecer de proyectos cumplidos...  En el que el poema de los niños Yoruba pueda invertir su estrofa:

Llamamos a los muertos. No responden.
Llamamos a los vivos. Ellos sí responden.