lunes, 16 de julio de 2018

A veces, el poema
















A veces, el poema,
es triste y desamparado
como un niño huérfano
que no se atreve a brotar
y se queda callado,
acurrucadito en los dedos.

A veces, vuela alto y libre.

Rebelde, desafía al viento
y se atreve a ser, águila o cóndor.
O viajar al pasado,
-a ese tiempo sin tiempo
de la infancia-
O se siente bohemio,
vagabundo a pie
por los caminos solitarios.

Otras veces, es poema cristal
que ve caer
la lluvia sobre el pasto
y asomar el alba sobre el mar.
Que escucha el ruido de la calle
y las melodías
que llegan en el viento...
Y siente el sabor del amor
y la ternura
y el olor del dolor.

Y a veces, muchas veces,
se viste de utopías
y es poema con frac y pajarita,
con sombrero de copa
y con un clavel en el ojal.

domingo, 8 de julio de 2018

Poemas de siempre : Donosti, julio, jazz

















Paseo Nuevo.  Un banco.
Tu sonrisa.
La tarde se ha dormido
sobre un espejo azul.

Tu mirada se escapa
mar adentro,
persiguiendo una vela
y  mil gaviotas locas
dibujan sobre el agua,
pentagramas de luz.

Mes de julio. Anochece.
Tu ternura.
Donosti se ha vestido
de leyenda y glamour.

Los acordes de jazz,
que se derraman
por el aire tranquilo,
se enredan en las olas
para hacerse poemas,

Y a mi lado estás tú.