lunes, 15 de febrero de 2010

EL RELATO DEL MES




MARIPOSA

Papá apartó el edredón a cuadros de mi cama, con cálida suavidad:
Anda nena, despierta...
Umm, Papá, déjame un poquitín más...
De eso nada, cariño. Hoy vamos a visitar a mamá.

Mi ropa limpita sobre la silla, el desayuno en la mesa y la permanente ternura de mi padre, ayudándome a calzar mis botas nuevas.

Yo estaba contenta. Cuando visitábamos a mamá, siempre estaba contenta a pesar de que la echaba mucho de menos y no comprendía por que no estaba en casa con nosotros como antes.
Por qué no puede salir de ahí, todavía?... Dí, papá, por qué?..
Y papá apartaba sus ojos tristes y decía:
Porque está castigada. Mamá cometió una equivocación y la gente que manda, la castigó por eso.
Cómo cuando tú me dejas en mi cuarto, sin salir?
Eso es, nenita, eso es.

Tizón, mi gato, nos acompañaba hasta la salida, caminando con mucha elegancia, por las piedras blancas que forman el camino. Miraba con sus brillantes ojos verdes, mis botas limpitas y me decía con su lenguaje de gato, que me esperaba para jugar en la alfombra roja de mi cuarto.
Desde que murió mi hermanito y mamá no estaba en casa, Tizón ocupó un lugar mucho más importante en mi vida: Jugaba conmigo, me acompañaba a todas partes, y hablábamos de todo: de lo bonita que era mi muñeca nueva, de los colores de los pájaros que revoloteaban por el jardín, de que había que recoger los juguetes antes de ir a dormir...

Yo estaba contenta. Me encantaba ir a la cárcel a visitar a mamá. Tantos guardas simpáticos que me acariciaban el pelo y me llamaban rubita, tantos pasillos tan largos, tantas puertas de hierro que se abrían y se cerraban solas...
Y me encantaba que mamá, tan bonita, tan joven, me levantara en brazos y me apartara muy seria, " a ver mi nenita, cuanto ha crecido"... Y que me apretara fuerte en un abrazo largo, largo, y me besara muchas veces...
Y yo acariciaba su pelo tan largo, tan fino y miraba a papá, y a sus ojos , siempre tan tristes...


Mamá llegó a casa, esa tarde de primavera y el sol entró con ella, iluminando todos los rincones. Contemplaba todo, como si lo acariciara: la terraza con sus recién estrenadas flores, los muebles relucientes, las cortinas que danzaban con el aire...
Pero de pronto, sus ojos se ensombrecieron cuando los detuvo en una fotografía de la chimenea. Allí, mi hermanito sonreía, levantando en sus manos un enorme balón.
Mamá se quedó quieta, como paralizada y yo sentí como un negro abejorro, que me hurgaba por dentro... Aquella misma noche, oí que lloraba y le decía a papá: "es inútil, no podré superarlo".

Vinieron días buenos. Maravillosos. Mamá estaba alegre. Me llevaba a la escuela y al parque. Me compró juguetes y vestidos y jugaba conmigo. Yo vivía un sueño feliz y la tristeza escapó de los ojos de mi padre.

Pero pronto, y yo sin saber por que, llegaron días malos. Mamá perdió la alegría y deambulaba por la casa como una sombra. O pasaba horas enteras encerrada en su cuarto, con la mirada perdida, en un mundo en el que yo no podía entrar.
Luego empezó a salir sola, y a volver muy tarde. Y entonces discutía con papá y le decía cosas horribles. "no me toques, no vuelvas a tocarme nunca"...
Y yo imaginaba los ojos otra vez tristes de mi padre y me tapaba la cabeza con el edredón y repetia muchas, muchas veces "papá te quiero". "mamá te quiero"... hasta quedarme dormida.


Tizón y yo jugábamos en la alfombra, y ellos discutían. Papá hablaba y hablaba y mamá gritaba. Por la puerta abierta de mi cuarto, yo la veía con los ojos hinchados, y como se llevaba la mano a la frente como si quisiera contenerla. Y de pronto empezó a poner ropa en una maleta y salió dando un portazo. Al pasar delante de mi cuarto, sólo me miró. Me miró largamente, con una expresión que yo no conocía y con los ojos llenos de lágrimas - cuando pienso en mamá, siempre la veo así, con los ojos llenos de lágrimas - . Yo me quedé con los brazos extendidos, y le pregunté a Tizón por que se había marchado... Pero él no quiso decirme nada.

Después, papá vino a mi cuarto. Intentaba sonreír, pero tenía los ojos más tristes que nunca. Dijo que yo ya era mayorcita, y que estaba seguro de que comprendería. Y empezó a hablar, a hablar...
Pero yo me había convertido en mariposa, y ya volaba alto... Alto y lejos.

jueves, 11 de febrero de 2010

MIS POEMAS




ONLY YOU


Quédate un poco más,
no te vayas aún...

En el cuarto en penumbra,
la noche se desnuda.
Afuera,
la luna en asamblea de tejados.

Y tú.

La magia se encargaba
de todos los detalles:
La quietud. El silencio.
La música de jazz.

- Del abrazo al café
y del café al abrazo -

Un sorbo de licor.
Un cigarrillo.
Un poco más de luna
en la terraza...

Febrero en los cristales
Y ,
solamente tú.

Anda,
quédate un poquitito más.
No te vayas aún.

viernes, 29 de enero de 2010

TESELAS COLOR INVIERNO



Y sonríe el invierno
cuando una sencilla poesía
se me clava en la frente
y florece en mis dedos.

cuando se escapa un jirón de tango
por la puerta de un bar de arrabal

Sonríe el invierno, cuando veo
el mundo bailando en tus ojos...

si dices, te quiero.


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He buscado tu huella, entre la brisa
en horas del crepúsculo.
Y pido al horizonte una señal,
tan sólo un eco...

Te imagino buscándome también.
Perdido.
Con la misma inquietud
de no encontrarme.

Ternura sin destino, que se pierde...


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Saber que estás. Que eres.

Cruzar calles angostas
y avenidas anchísimas,
con tu nombre y un blues
bajo el ala.

Sentirte cerca.
Y pensar el mañana contigo.

Ser cielo, sobre tu tierra helada.
Ser luna extravíada en tus cabellos.


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Quiero un amor onírico.
Fantástico.
Como el amor que escribía Alfonsina
Un amor sin nudos. Apasionado.
Irreverente.
Libre.

Quiero un amor surrealista.

Que llegue así, quedito,
cuando menos lo espere...

sábado, 16 de enero de 2010

MIS POEMAS



NO ERA SU SITIO

Me ha contado
que alguien la invitó un día,
a una fiesta de gente importante.

La miraron de arriba a abajo.

Estudiaron su vestido sencillo,
sus zapatos de ayer.
Su cabellera al aire.
Y su sonrisa limpia,
abierta...

Hablaron entre ellas, en voz baja.

Y al fin le insinuaron
- por cierto, con muy buen criterio
y con sonrisa de diseño -
que aquel no era su sitio.

Me ha contado
que se sintió aliviada
cuando pisó la calle.

domingo, 10 de enero de 2010

TESELAS COLOR INVIERNO


I


La soledad hace auto-stop
en el camino.
Bajo puentes de acero,
hambre y hielo.

Siento mi corazón desabrigado.

Se arrastra junto a mí
la tristeza de invierno.


II


Una canción triste
echándose a volar
como grito en un cielo que se rompe.
Como vuelo sin rumbo
de cualquier asteroide.

Son las seis de la tarde. Nieva.
Es un día de invierno.

Y te quiero.



III

Hay asombro
en los ojos de un niño.
Pánico en la mirada de un mendigo.
Magia en los dedos que recrean
una canción romántica, en la calle.

Soledad en los pasos inciertos
de un borracho...

y la prisa del frío en los semáforos.


IV


En las horas desnudas del invierno
como temblor de alas
sólo besos de nieve. Sólo
una jaula de hierro.

Patos salvajes
en vértice perfecto
allá, en las alturas

Melancolía. Vacío irreverente.
Añoranza de ti.


V


Nos miramos incrédulos:
éramos nosotros?

Son tus manos? Tus ojos?...

Dónde huyó la ternura?
Qué se hizo de tus sueños?
De los míos?...

Dónde se esconde,
esa luna clarísima de enero?...

sábado, 2 de enero de 2010

MIS POEMAS : ESA LUNA DE ENERO



ESA LUNA DE ENERO


Esa luna clarísima de enero
se filtra por el tul.

Recorre los estantes.
Se recrea en los cuadros.
Deja huellas de estaño
por el suelo.

Imanta los espejos y las sombras,
y descontrola
todos los instantes.

Se detiene un momento
en la nube más alta
a descubrir misterios :
minotauros oscuros
y fantasmas

y vuelve a entrar, curiosa,
en dos vasos con restos de licor.

Se posa en el desorden de mi ropa,
en tu camisa, tirada en una silla.
- sólo encuentra un zapato -

Esa luna clarísima de enero
nos descubre dormidos...

Y se queda, mimosa, en nuestro abrazo.

martes, 15 de diciembre de 2009

DÓNDE ESTÁ EL POEMA ???...



DÓNDE ESTÁ EL POEMA ?


Cada día
golpeo teclas.
Despisto tiempos, fechas,
lugares.
Imagino historias.
Sospecho sentimientos.
Invento metáforas...

Miro afuera
y desvisto otoños.
Copio matices de colores.
Persigo imágenes.
Mezclo trinos
o intercalo sueños.

Dónde está el poema?...

Agazapado,
el poema está ahí,
en el cerquita:

Evocando,
echando de menos.
Provocativo. Hiriente.
Desafiante a veces.
Irreverente. Tal vez enojado.

Loco de amor.
O loco de contento.

Acaso llega de un perfume.
De otro otoño vivido.
O nace de una ternura nueva.

De una caricia.
De una melodía...

De escenas de otra vida.
De un tiempo
sin tiempo.

Como un latigazo,
como un temblor.
O como un desafío.

Agazapado en el cerquita,
esperando a saltar...

Ahí está el poema.