sábado, 10 de septiembre de 2022

Cuarenta y cuatro versos

 

A veces, 
el poema,
es triste y desolado
como un niño huérfano.
 
A veces,
no se anima a brotar.
Y se queda callado,
acurrucado
en los dedos.
O vuela alto.
Rebelde.
Desafiando al viento,
como águila
o cóndor...
 
-O viaja 
al pasado.
A ese tiempo.
sin tiempo,
de la infancia-
 
A veces,
se presume bohemio,
vagabundo a pié
por caminos solitarios.
 
Otras veces,
es poema cristal,
que ve caer
la lluvia sobre el pasto
y asomar,
el alba sobre el mar.
Que escucha
el ruido de la calle.
Y las notas
de un solo e'saxo
que llega con el viento.
Que siente
el sabor del amor
y la ternura,
y el olor a dolor.

Y a veces
se viste de utopía,
y es poema
de frac
y pajarita...

Y con un clavel, en el ojal

sábado, 27 de agosto de 2022

Momentos de Agosto

        
 
            Sin flores
 
 
Se dice
que las olas,
susurran
canciones infantiles.
 
Que las sirenas,
con sus manosdeespuma,
preparan calesitas 
en la arena
y besan a los niños,
a golpe de marea
y caracolas.
 
 Y yo, sin flores,
para arrojar al mar.
 

       Asombro
 
 
Los veo bailar.
Cantar. Reír.
La ropa desgarrada.
Descalzos.
Con las manos heridas
de vidrios o cuchillas...

-Han logrado saltar
las alambradas-

Y saltan. Y bailan.
Y ríen...

Dios mio!
Con que poco, son felices...
 
 
          Heridas
 

Doscientasveinticinco
heridas,
al saltar la valla 
de Melilla.

-"Son heridas leves,
de poca gravedad",
dijo un ministro-

Serán, acaso,
heridas caricia?...
Debería probarlas, 
excelencia.

Por si acaso.

jueves, 18 de agosto de 2022

Aste Nagusia

 
 
 
Cuando nos llega 
agosto
Donosti, se parece
a un puzzle
de notas y colores.
A una alegre campana.
A un saxofón
que rie o llora 
en blues.
 
- El mar
acariciando
la añoranza-
 
Niños que saltan
en los asombros 
cotidianos.
Calles
donde el amor 
se abraza.
Y música de jazz
saltando a la bahía.
 
Cuando nos llega
agosto,
Donosti
es un traje de fiesta,
y la playa
una alegre corbata:

El detalle.
La fantasía.

martes, 5 de julio de 2022

Donosti. Julio. Jazz.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
Paseo Nuevo.
Un banco.
Tu sonrisa.
La tarde se ha dormido
en el espejo  azul.
 
Tu mirada
escapa mar adentro
persiguiendo una vela
y mil gaviotas,
locas,
dibujan sobre el agua,
pentagramas de luz.
 
Es Julio. 
Anochece.
Tu ternura.
-Donosti se ha vestido
de leyenda y glamour-
 
Los acordes de jazz
que se derraman
por el aire tranquilo,
se enredan en las olas,
para hacerse poema...

Y a mi lado, estás tú.

jueves, 16 de junio de 2022

Aquel viejo café.

 

 

Pues, sí.
Ya sé que ahora 
no es ni la sombra
de lo que ha sido.
Que lleva décadas
cerrado.
Pero me gustaría
entrar allí.

Me sentaría
junto al ventanal
de cortinas doradas.
Solo entrar a ver.
Recorrer con la vista 
las lámparas,
los reservados,
el lugar destinado 
a la orquesta...
 
Escudriñar
los antiquísimos sofás.
Hundir los dedos
en sus pliegues ajados
y tentar con disimulo
bajo el marmol eterno 
de las mesas,
por si alguien
-muchos años atrás-
dejó olvidado algo secreto:
una carta escrita
a hurtadillas,
un breve poema de amor,
la nota apresurada
de una cita... algo,
que me hiciera imaginar...

Y es que me gusta unir
realidad con fantasía:
Me gusta soñar.
Que le voy a hacer...

Inventar, por ejemplo,
una bonita historia para mí:

Quiero que tenga
la sonrisa presta, 
la ternura a flor de piel,
que sea un poco descuidado:
-camisa abierta. Sin corbata-
 Tal vez, algo perdido...
 
Será amable y sencillo
y me dirá, de un vistazo,
que me estaba  esperando.
 
Sí. Me gustaría
visitar ese viejísimo café.
Rescatar
de la grieta de un zócalo,
un mensaje 
perdido casualmente,
que me hiciera imaginar...

De verdad. Me muero de ganas.

martes, 31 de mayo de 2022

Anda, dime algo

 

Un banco 
en el Paseo Nuevo.
La tarde suspendida
en un mar
quieto y azul.
 
Hablamos de mil cosas
intranscendentes,
locas,
definitivas...
 
 -Y yo...
Anda,  dime algo...

Que te quiero mucho,
mucho...
Tanto?...
Y mucho mas-
 
Mira esa nube:
Parece un castillo.
Y esa?
La silueta de un ogro.
Y aquella?
Una paloma...
 
-Un velero lejano,
arrastra la mirada 
mar adentro-

Anochece.
Y entonces, Jazz.
Y Donosti estalla en luz
y en mil colores.
Y las notas,
saltan al espacio
y lo encienden,
con el fuego 
de la improvisación...

Y tintinean
los acordes del piano
y el lamento desgarrado 
del saxo,
escapa libre,
y se va a colgar,
del cuerno plateado
de la luna...
 
Y,
anda amor, dime algo...

miércoles, 4 de mayo de 2022

De ayer. Señales de humo.

 
 
Te busco por caminos
y por días.
En los atardeceres
y en las madrugadas.
Te busco en las canciones, 
en los versos.
Y en la ropa colgada,
en azoteas lánguidas.

-Dejo señales de humo
que ayuden a encontrarme-

Te busco por el viento
-aunque suelo fingir
que persigo quimeras-
y voy colgando 
notas de los árboles.
 
He mirado en el parque
donde iba, 
cuando el amor
y la ilusión
y eso...
Pero todo es en vano:
No te encuentro.
 
Y he pensado
mandar un telegrama
donde diga:
Mujer, triste y poeta,
con falta de ternura
y resaca de sueños,
llama 
a tu corazón desconocido...
Contesta, por favor.

Es mi último aviso, forastero.