domingo, 17 de abril de 2011

EL RELATO DEL MES : NO TE VAYAS, WILLY











Nace un nuevo día.El sol escala lentamente las cumbres. Las gotas de lluvia que aún permanecen balanceándose en las hojas, reflejan los rayos luminosos, distribuyéndolos en todas direcciones. Se abren las gazanias y las amapolas y un creciente gorjeo de pájaros, invade los contornos de la cabaña.

Tom abre los ojos: !Mamá!. Se incorpora !Mamá! !Mamá!... Y de pronto su mente infantil, se instala en la realidad: Mamá no está. Mamá ya no vendrá nunca.

En sus ojos profundos, inmensos, aparecen dos lágrimas. Y queda inmóvil, cara al techo inclinado de junco, donde se escucha un ir y venir incesante e impaciente: Toc, Toc, Toc... Es Beltz, su amigo el cuervo que lo espera para, posado en su hombro, corretear con él por el bosque. Pero Tom no tiene deseos de levantarse.
Ahora, es su perro que lo reclama ladrando alegremente, arañando la puerta del cuarto hasta que logra abrirla y se lanza sobre él, lamiéndole las manos y tirando de la ropa de la cama. Y Tom se viste y poco después, se sumerge con sus dos amigos, en la magia del campo.

**********

Anochece. A lo lejos, en un recodo del camino, aparece la silueta de un hombre alto y delgado. Excesivamente alto y delgado., con un tejano y una mochila azul. Por el sendero serpenteante, avanza hacia la cabaña como un sonánbulo. Parece un muñeco de cuerda, con la cuerda a punto de acabarse. Cerca de la cabaña, ve borrosamente a alguien sentado junto a un árbol. Es un chico de cabello color zanahoria descolorido por el sol, con un pantalón corto y una camisa de burda tela azul. Y allí, ante el muchacho, se tambalea, extiende los brazos como para ahuyentar fantasmas, y cae de bruces sobre la hierba.

Cuando abre los ojos, está boca arriba, con la mochila bajo su cabeza. El chico, de cuclillas junto a él, lo mira expectante. Al ver que recobra el sentido, le tiende un vaso de agua. El hombre alto bebe sin dejar de mirar al chico y ve que éste le sonríe abiertamente.
Tú eres un vagabundo, verdad?...
El hombre alto no responde. Intenta incorporarse, pero la cabeza empieza a darle vueltas. El corazón le palpita a ritmo de locura, y piensa que va a morir allí mismo.
Tom se ofrece como apoyo para entrar en la casa y tumbarse en una cama...

La fiebre lo sumerge en un mundo de alucinaciones, que se prolongan durante dos días. Entre pesadilla y pesadilla, se ve en la última aldea por donde ha pasado. Es noche. Hay hogueras en las calles y un fuerte y dulzón olor a muerte. Gente que corre, que grita, que pide ayuda... La epidemia asola a los habitantes y él...


**********

Eres un vagabundo, verdad?...
La fiebre ha pasado y el chico lo mira esperanzado. El viento araña la ventana y gime el torno a los aleros de junco. Por el techo se pasea inquieto el cuervo: Toc, Toc, Toc...
Que es para ti un vagabundo, muchacho?...
Pues, alguien que no tiene casa, ni familia, ni amigos... Que va de un lado a otro y no se queda en ningún sitio.
Tienes razón, pero sólo en parte. No tengo casa ni familia, pero sí tengo amigos. Voy de un lado a otro, pero me quedo en cada sitio lo que me apetece, y la gente toda es mi amiga. Y el campo, y el sol, los arroyos, las estrellas, los animales, son mis amigos.

**********

En los días que siguen, el hombre alto, Willy el vagabundo, permanece en la cabaña.
Repara la bomba de agua, el techo del establo y la valla que circunda la pequeña pradera... Y Tom lo mira y tiene miedo de preguntarle cuando se va a marchar... "No te vayas, Willy" suplica una y otra vez en su interior. "No te vayas"...
Pero sabe que la vida de Willy es esa: caminar y caminar. Extasiarse con amaneceres y crepúsculos. Observar costumbres. Convivir durante unos días con diversas gentes. Repartir palabras de consuelo y de ayuda. Enseñar a levantar una choza, a perforar un pozo, a curar una enfermedad...

"No te vayas Willy" Esta vez, la voz lo traiciona. Ante la mirada suplicante del niño, el hombre se turba. "Si tuviera valor" murmura, "si tuviera valor"...
Pero no tiene valor. Sólo tiene una mochila azul, y en el alma un insaciable anhelo de horizontes.

Y un día se decide a partir. Tom lo mira alejarse, su alta silueta recortada en la tarde. El sol se esconde ya, tras las montañas que descansan sobre el remoto horizonte gris.
Se detiene y se vuelve a mirar al chico. Volveré, promete. Volveré pronto.
Y Tom sonríe, agitando el brazo. Sabe que dice la verdad.

28 comentarios:

José María Alloza dijo...

Puede que se necesite valor para quedarse, pero quién no ha soñado, salir una mañana, hacia ninguna parte… Me gusta. Besos.

MIKEL dijo...

Un cuento muy hermoso y muy tierno. Me encanta el personaje ,"solo tiene una mochila azul y en el alma un insaciable anhelo de horizontes"

Besos. Mikel

Amando Carabias María dijo...

También me gusta la historia. Pero me queda en la cabeza, como dando muchas vueltas, el comienzo, cuando diche que Tom, después de haber despertado, recuerda o cae en la cuenta de que su Mamá ya no vendrá nunca...
Me duele tanto un niño solo.

Gustavo dijo...

TERNURA Y VERDAD, SOCO. UN RELATO ENCANTADOR. LOS MEJORES DESEOS PARA ESTA SEMANA SANTA. ABRAZOS.

Leonel Licea dijo...

No me cansaré de repetir la belleza de tus letras, me encanta el modo de narrar, tu manera de decir, de envolvernos en tu historia y dejarnos el regusto de esperanza.
Un abrazo Soco, muy grande y un beso.
Leo

virgi dijo...

Me da tristeza ese niño sin nadie, solito con su perro. Los niños y los ancianos me conmueve, querida Soco. Y los vagabundos los envidio un pelín.
Besitos, mi linda

Anónimo dijo...

Me encanta la historia que narras y tu manera de contarla. Y siempre aflora tu condición de poeta.

Saludos.

Cita dijo...

Con valor, había marchado alguna vez en mi vida sin rumbo...
Me encanta la foto del final, Soco, muy acertada.
Besos y rosas
Cita

Laura Caro dijo...

Nos pasamos la vida presagiando ausencias y asumiendo las que están.
Muy tierna la historia, Soco.
Mil besos.

Montxu dijo...

Tanto en prosa como en verso, magnífica Soco.

Muxutxu

JOSELU dijo...

Envidio al personaje Willy el vagabundo. Es libre como el viento y va haciendo el bien por donde pasa.
Es una linda historia muy bien contada.

Besos.

SARA dijo...

Bueno, vengo de unas teselas preciosas y me encuentro con este relato que me ha atrapado y emocionado. Es una historia muy hermosa con dos personajes encantadores. Te quiero, Soco.

santiago dijo...

amiga, la prosa el verso, ¿cómo lo haces¿ ha sido un placer leer tu pequeño pero intenso relato.
Un abrazo

MALENA C. dijo...

Hermosas escenas en una historia de afecto entre un niño solitario y un vagabundo errante. Un final creible y abierto a la esperanza.

Me gusta tu modo de narrar,tanto como tus poemas.

Malena

SIL dijo...

Hermoso, Soco.
Los ángeles se visten de vagabundos a veces.
Angeles alicortados que ¨Sólo tieneN una mochila azul, y en el alma un insaciable anhelo de horizontes.

Un honor andar por aquí

BESOS MIL


SIL

AUGUSTO dijo...

Además de contar una bonita historia, tu relato es un canto a la naturaleza y a la visa sencilla y auténtica. Quiero ser como Willy.

A.

elisa...lichazul dijo...

emotivo y logradisimo trabajo narrativo Socorro
Felicitaciones

besitos y buena semana

ruben dijo...

El estilo de narrar la historia demasiado tierna es lo que me gusta
Besos

MANU dijo...

Hermosa y emotiva historia contado de una forma muy atractiva y original.

Puedes con todo, y lo haces muy bien.

Muxus.

beker dijo...

Almas solitarias que se alimentan del tiempo, de hacer camino al andar econtrando nuevas razones al paso.

Besos

PIEL ROJA dijo...

En mi adolescencia conocí un hombre parecido, que dejó en mi vida una huella imborrable.

Me ha emocionado mucho , tan poéticamente narrado.

Hasta siempre. Osvaldo

MARTA N. dijo...

La naturaleza, la sencillez y la ternura, se combinan en este relato.

Me ha impresionado y encantado.

Besos. Marta

ARO dijo...

He dado hoy un paseo por tu blog, que hace tiempo no visito por razones de tiempo, de obligaciones laborales que no me dejan tiempo para este mundo bloguero. Pero hoy me he podido recrear en tus poemas y en este último cuento. Saludos.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Socorro:

Aprovechando un descanso en el trabajo vengo a saludarte y a desearte felices Pascuas de Resurrección.

Gracias por visitarme.

Abrazos.

SUSANA dijo...

Sean poemas o relatos es un placer venir a leer tus escritos. Siempre me transmiten emoción y belleza.

Gracias.

Anónimo dijo...

Es un relato precioso y original, con un final incierto, pero predecible.

Los dos personajes encantadores, muy ricos emocionalmente.

Saludos cordiales. Aldo

María Socorro Luis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María Socorro Luis dijo...
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