
...y de pronto
se fue la ternura.
Se perdió en la niebla
con su gorro blanco
y su trajenoche.
Se fue la ternura
y ahora la casa
es cielo vacío,
sin campanas,
sin versos,
sin sol...
Quién nos va
a encender la sonrisa?
Nadie escucha ya
canciones de amor,
ni sale a mirar las estrellas,
ni invita a la luna
a entrar al salón.
Antes, la ternura
campaba a sus anchas
y había revuelo
de pájaros locos.
Entonces la casa
abría ventanas al viento
y había escaleras
que daban a un país de sueños.
De pronto
se fue la ternura
y no queda sitio
para las caricias
ni ya vamos a morir de un beso.
Se fue la ternura
y ahora, no somos nosotros.
Sólo somos tú y yo.





