
Cuéntame en sueños
otra historia, mamá,
como cuando niña.
O escríbemela
con tus dedos de bruma y aleteo.
Llévame de la mano
como si sola. Como si noche.
Y átame.
Átame con hilos de ternura,
para que nada pueda,
para que nadie...
Déjame
que regrese contigo
a esos días de patio,
de higos, de malvones
y dulces azaleas.
De pan y chocolate.
Y recrear
la ternura de tu abrazo,
cuando reirllorar era tan fácil.
Y cuéntame.
Cuéntame los misterios del Allá
para por fin saber
de que luz o tinieblas,
estoy hecha.
"Cuando reirllorar era tan fácil"... Aún se puede, Socorro. Con el amor, los recuerdos y el corazón del niño que vive en nosotros.
ResponderEliminarAbrazos.
ResponderEliminarPura delicia. Sabes que te admiro?...
Te dejo un abrazo deniñochico.
De pequeñit@s queríamos ser grandes y ahora ...
ResponderEliminar"Cuéntame los misterios del Allá
para por fin saber
de que luz o tinieblas estoy hecha".
Bello poema salido de un alma iluminada.
Un gran abrazo Soco
ResponderEliminarSabes que es lo bello de tus poema?
Que todos nos vemos reflejado en ellos, revivimos en tus versos añoranzas de nuestra vida.
¡¡hermoso poema Soco!!
mariarosa
Cuando reírllorar era tan fácil...
ResponderEliminary lo hacíamos como si no hubiese un mañana.
Besitos de ternurita.
Volver a tocar la infancia contigo, Soco. Volver a tocar la ternura, la magia y la seguridad de ese "más allá" que cuida de nosotros con sus ojos de madre...Una preciosura, amiga.
ResponderEliminarMi felicitación y mi abrazo de entrañable puesta de sol, Soco.
Emotiva, muy emotiva... recuerdos y añoranzas de una niñez feliz con presencias que con el tiempo se vuelven ausencias y con el deseo del reencuentro algún día en algún cielo o lugar...
ResponderEliminarTus poemas me conmueven, están llenos de humanidad y ternura...
Abrazo
ResponderEliminar"Átame con hilos de ternura
para que nada pueda.
Para que nadie..." Qué belleza, Soco. Delicioso. Fer.
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ResponderEliminarEs el poema más hermoso que he leído en mucho tiempo por las redes, es de los que llegan y no dejan indiferente.
ResponderEliminarFelicitaciones por tu arte.
ResponderEliminarGracias de verdad, Elda. A veces un poema, suele dar luz a nuestros propios sentimientos.
Un abrazo.
"Y átame.
ResponderEliminarÁtame con hilos de ternura
para que nada pueda.
Para que nadie..." ese silencio, Soco, ese silencio cuanto dice...
¡Qué precioso y delicado relato haces del ayer vivido y del hoy presente!
ResponderEliminar¡Qué recuerdos despiertas de aquellos tiempos en los que no se era consciente del paso del mismo... Y sobre todo de las ausencias que traería.
Gran gran abrazo poeta del Norte... del Sur y de todos los tiempos.
Cualquier día volveremos a coger higos subidos en la higuera del patio, y merendar ese pan con chocolate.
ResponderEliminar¿Como puedes hacer tanta magia con las palabras. Soco?...
Gracias, poeta
ResponderEliminarGracias, Soco por llenarme la noche de luz y de alas.
escribiendote de dáa mientras el sol afuera calcina
ResponderEliminarPersonalmente, considero este poema, como uno de los más dulces, sutiles, tiernos y de una trama o enredadera que evoca, lleva, trasciende del corazón y la infancia al infinito. Tienes el poder mágico de un hada de luz.
ResponderEliminarGracias te lo agradezco infinito.
Sospecho que en el Allá no saben del Aquí.
ResponderEliminarPrecioso👏👏👏👏👏💐
ResponderEliminarLuces y sombras somos , pequeños pasos en el universo , el tiempo nos traga literal sin dejar rastro, solo dejamos un pequeño hilo en el corazón de quién nos nombra y nos aferramos a esa esperanza de que todo no sea en vano
Besos
Soco, me dejas sin palabras, porque me dejas sintiendo y reviviviendo, tan de verdad, tan a la orilla de los sentimientos, que todo lo vivido se hace presente, se hace ternura.
ResponderEliminarQué suerte conocerte, y poder decirte, que también tienes garantizado mi cariño.
Cuánta bella nostalgia de la madre. En versos tiernos, dulces y de memoración que no duele, sino es agradecida. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarQue preciosidad de poema. Saludos amiga.
ResponderEliminarPalabras hermosas expresadas en el lugar y momento preciso hacen de tu poema una delicia. Ese recuerdo de la madre es una llamada a la propia infancia,la época más feliz de casi todas las vidas,donde la "risa y el llanto eran fáciles" pero la ilusión y la fuerza de la vida también.
ResponderEliminarSiempre que acudo a tu blog,salgo convencido de que la poesía,cuando alcanza este grado de belleza,puede curar el alma de casi todos los males.
Un abrazo Socorro
Una ternura infinita inunda tus versos.
ResponderEliminarPrecioso, Soco
Un fuerte abrazo
Solo una palabra.
ResponderEliminarENTRAÑABLE, Soco.
Un abrazo.