
Te espera agazapada
al doblar un recuerdo.
Sentada en la añoranza
o en una melodía.
O tal vez escondida
en un rayo de luz.
Te busca a ti.
Y cuando te descubre,
se funde en tu vida.
Y ya nunca se va.
Porque es así:
Te regala una flor
o una piedra.
Un amor. O una herida.
Grita el dolor del otro.
Roza la piel del viento.
La desnudez del agua.
Inventa un mundo exacto,
donde todo es posible.
Pinta magia y color
en las imágenes.
Desenjaula metáforas cautivas
Y susurra en tu oído ese ritmo...
Porque la poesía es así:
Te toma de la mano, sin permiso.
Y cuando te habita,
ya es posible morir.





