miércoles, 11 de enero de 2017

De hoy y de invierno

















Un día mas de invierno.
Tras los cristales
un cielo atormentado.

Llueve mansito sobre los alisos
y se adormece
el diminuto
corazóndelosgorriones.

En la pantalla,
escenas recurrentes:
Inundaciones
y muertos por el frío.

Y esas guerras aún...

Una bomba
que cae en una escuela
y otra en un hospital
-daños colaterales
los llaman sin rubor-...

Tu ausencia. Mi silencio.

Tu sonrisa aún perdura
en todos los espejos
pero tu,
ya no estás en la lluvia
ni en los días de sol.

Dejaste tu mirada
de azul atemporal
en todos losrinconesdelacasa
y en todos los instantes.

Mi silencio.
La huella de una pena.

Y el reto de un papel
             -temblandoenblanco-
esperando el poema.

21 comentarios:

MANU dijo...


Gabon, Soco.

Mientras leo tu poema, esa lluvia mansita llora en la ventana.

Musu handi, handi

Maria Rosa dijo...


Que belleza melancólica que nos deja la lluvia y que tu imaginación transforma en lírica poesía.

Un abrazo.

mariarosa

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

lluvia y poesía que mejor panorama!
manda una poca de agüita para este lado del mapa
estamos asado con 37 a la sombra jejeje

abrazos Soco D

Fina Tizón dijo...

Que cuadro poético tan hermoso a pesar del fondo gris de algunos versos...
Un abrazo
Fina

carlos perrotti dijo...

Magnífico poema, Soco.

"Mi silencio.
La huella de una pena.

Y el reto de un papel
-temblandoenblanco-
esperando el poema."

Versos que hablan del "hacer poesía", que se graban en la memoria y que difícilmente desaparezcan así nomás.

Abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

Y siguen cayendo las bombas, y mientras tanto aquí la gente ríe con el whatsapp.

Besos.

Sneyder C. dijo...


Hola Soco, una belleza de poema, con toques que dejan huellas de un tiempo pasado…

Mi silencio.
La huella de una pena.


Un cálido abrazo

Julio dijo...



Bello, como la huella de la pena. Abrazo y salud.

Ernesto. dijo...

Tal cual hoy mismo el día de invierno señalado… Exceptuando que aquí no hay pantalla recurrente! Comprendo tus palabras y tu sentir, Soco, pero si bien no puedes evitar que se adormezca el corazón de los gorriones, sí puedes evitar que el tuyo se acongoje con escenas de plasma.

Creemos que tenemos la “obligación moral” de darle al botón del televisor. ¡Y no es así!

Ahí sólo vierten una ínfima parte de lo que es y sucede en la vida. Y no precisamente la más amplia, natural y alegre.

El poema en sí, como siempre, delicado, si bien éste tintado de demasiada melancolía.

Un gran abrazo, Soco.

Maru dijo...

El sentimiento a través de la poesía, para eso escriben los poetas, un desaogo de un pesar, una canto de alegría o un recuerdo que de repente fluye en la memoria, nada más y nada menos, eso es la poesía. Abrazos solidarios!

ANÓNIMO II dijo...


Leer tus poemas es asomarse a tu alma, transparentes como la lluvia. Gracias, poeta.

MaRía dijo...

A veces es invierno
a veces se hace invierno

...

un besito cálido en la noche fría para tantos...

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Como mirar un collage donde concurren sentimientos encontrados, que tropiezan, finalmente, con la rémora del amor distante, disipándose como el sepia de las fotos borroneándose. UN abrazo. Carlos

Verónica Calvo dijo...

Aquellos que sufren, como bien dices, sin que algunos sientan rubor, se nos anclan como propios en la añoranza de las propias ausencias.
Inviernos que anidan y que quedarán en un poema, aunque este tarde en llegar.
Inmenso poema.

Besos.

SUSANA dijo...


Sin palabras, rota por la emoción de tu poema. Eres luz, y sol y vida, poeta. Gracias

Luis dijo...


Tu silencio habla mucho, siente, vive, grita.

Precioso poema. Besos

PIEL ROJA dijo...


Contemplo ese cielo atormentado ysiento le ausencia y la añoranza de un amor que perdí.

Siempre vivo tus versos.

SARA dijo...


Como siempre corriendo y con prisa te leo y me lleno de luz y de serenidad. Besos miles

María Socorro Luis dijo...


Gracias y muchos besos para todos.

Paul dijo...


Beaucoup de bisous, Soco.

joaquín galán dijo...

¡Dices tanto en estos versos sin nombrarlo apenas! Precioso el poema. Es un grito al aire de este enero -otro más- cruel y descarnado tras las mieles y las luces ficticias de la última -también otra más- Navidad.