jueves, 24 de mayo de 2018

Me han dicho

















Me han dicho
que ahora silbas blues
y paseas a solas, cada noche,
por la orilla del mar.

Que no sabes que hacer, con la tristeza.

Que ya no haces canciones,
ni poemas.
Que has olvidado el saxo.
Y a tu perro.

Me han dicho
que vigilas la calle donde vivo
Y que pasas las horas,
mirando mi balcón.

Que no sabes que hacer, sin mi ternura.

Que inventas fantasías
sobre mi, sobre ti,
sobre lo nuestro...
Para cubrir la herida,
con mil vendas de lunas trasnochadas.

jueves, 22 de febrero de 2018

Te declaré culpable















Volví otra vez
a la escena del crimen.

Sombras de impunidad,
envolviéndolo todo.
Sospechas
esparcidas por el aire.
La huella de tu rostro
en el espejo.
Y el olor
a dolor de traición
por los estantes.

Quise descubrir pruebas
de que te había amado,
buscando pistas
casi
desdibujadas por el polvo.

Y allí estaba la silueta de tiza,
dibujada en el suelo,
donde una tarde
cayó mi corazón.

Te declaré culpable.

viernes, 16 de febrero de 2018

hay noches













Hay noches,
sin nada especial.
Sin música de jazz,
sin poemas, sin flores.

Noches de café amargo
y el silbido
 del tren en la distancia.

De pájaros errantes
y palabras que rompen
en los labios
y  vagan en silencio por la casa.

Sin estrellas fugaces.
Con sombras y fantasmas,
mensajes de silencio
y la melancolía amordazada.

Noches de farolas con arritmia.
Con la ternura de brazos caídos
y sueños que pierden la cabeza.

Noches en coma.
Sin arrugas en la almohada.
Sin puertas a otras puertas...

Noches sin ti

miércoles, 17 de enero de 2018

Dicen que es la vida














Era un hombre solitario.
Sin nada.
Sin sombra. Sin risa.
Sin nadie.

Lo seguía el viento.
La luna  indiscreta.
La lluvia.
El silencio.

Nadie le habló de Dios.
Ni de los cielos.
Ni de la culpa.
Ni de los sentimientos.

Por eso buscó
un Dios a su manera.
Y buscó sus amigos
en los perros sin amo.
y en niños de la calle.

Él no lo sabía,
pero amaba la vida,
los ríos, las cumbres, las fieras.

Era un hombre solitario.
Sin nada,
sin nadie.

Dicen que es la vida.
Yo digo: El amor bastaría.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

De ayer : Miles de asteroides











Aquellos días,
yo andaba fascinada
aprendiendo el nombre de los árboles:
abedules, álamos, tamarindos...

-Tenía ocho años
y una muñeca negra de trapo-

Era invierno,
y un viento de aura helada
deshabitaba las calles de piedra.

Con la cara pegada al cristal,
esperaba que volviera mi madre
de lavar del arroyo.
Corría a besarla
y apretaba sus manos
azuladas de frío
y con mis dedos tibios,
intentaba contagiarles calor.

Bajo la mirada
de un cielo de nubes rojizas,
el último rayo de sol
destellaba en sus ojos celestes,
miles de asteroides.

Tenía ocho años
y una muñeca negra de trapo.

domingo, 29 de octubre de 2017

Impaciencia de ti




Me asomo al umbral
de la noche de octubre
y en la niebla imagino
la chispa incandescente
                de tu fiel cigarrillo.

Hay temblores de luna
en los espejos.
Silencio en los pasillos.

La brisa trae latidos
                        de campanas.
Y en la sombra, alguien silba
una canción de olvido.

Hay luces
que palpitan en los charcos
y en mi mente una ruta
de estrellas, de versos
                          y de pájaros.

Espera.
Impaciencia de ti.
La noche
     lenta y sombra se demora.

Un autobús azul, abre sus hojas.

domingo, 22 de octubre de 2017

De añoranza













Bajo agujeros de ozono
cae una lluvia mansa,
tamizada.
La tarde se demora
en los azules de las lilas en flor.

Añoranza, revolotea gris
sobre las horas rotas.
La casa está sin ti.
Vacía.
Hoy no hay risas de niños
y pétalos de flores desahuciadas
escriben en el aire
falsas geometrías.

Me abraza la nostalgia.

Por la radio
un triste bandoneón
llora un olvido.

Amor, necesito ternura.
Dime:
Te sobra a ti un poquito?...