miércoles, 29 de abril de 2009

MALVINAS



De pie, apoyado en la barandilla de cubierta, miras sin ver la hermosa inmensidad verde-azul que te rodea.
Con el horror en el alma. Con escenas bélicas que ya nunca dejarán de acompañarte, deseas y temes llegar a tierra.

Qué diferente el viaje de ida... Llenos de inconsciente entusiasmo, hacíais planes de victoria: íbais a hacer morder el polvo - el agua en este caso - a los prepotentes ingleses...

La imagen de Carlos, tu amigo y compañero de facultad, se hace nítida en tu mente. El recuerdo de su cuerpo destrozado, perdíendose en el agua, se te hace insoportable e intentas pensar en otra cosa. Evocas tu casa, tu cuarto... la guitarra, los discos , los libros, la moto... el barrio porteño que cobijó tu vida, durante casi veinte años... Tu madre... ¿ Y la madre de Carlos ?... ¿ Qué le vas a decir?... ¿ Cómo la vas a consolar ?...

El resplandor del alba, descubre el perfil desdibujado de la gran ciudad de Buenos Aires. El agua del Rio de La Plata, ahora es oscura, casi marrón y miles de aves marinas, acuden a daros la bienvenida. Por fin la patria; la patria de verdad. donde has nacido y tienes tus amores.
Pero te sientes solo y vacío. Sabes que ya nunca volverás a ser el chico despreocupado, alegre y comunicativo... ¿ Con quien prepararás ahora tus examenes ?... ¿ Quién te acompañará en la moto, cargada de libros y de sueños a la facultad ?... Allá quedaron, perdidos en las aguas de la remota y helada Antártida, Carlos y otros muchos compañeros que como tú, se dejaron seducir por el sentimentalismo de unos ideales ... por un manipulado patriotismo, cuando menos, sospechoso.

Ahora lo comprendes. Lo ves muy claro. Fue el momento oportuno que los altos mandatarios explotaron, para desviar las críticas de una opinión pública, cada vez más contraria a su nefasta acción de gobierno. La Razón de Estado, que hiciera olvidar, gravísimos problemas internos...
Y vosotros, abiertos a ideales, os dejásteis arrastrar... y al grito
" Las Malvinas son Argentinas", os ofrecisteis como carne de cañón, para una lucha desigual e inoportuna.

El puerto. Mucha gente se amontona para recibiros como a héroes... Gritan. Os vitorean agitando banderas. Escogidas autoridades, os prenderán medallas... Prepararán homenajes a los caídos...

Y tú, sientes una gran náusea y los ojos se te llenan de lágrimas amargas.

*********

La guerra de las Malvinas, se inició en Argentina en Abril de 1982 En esos años, la Dictadura Militar (1976 - 1983) había llevado al país, al caos económico y social, después de instaurar el terror en la población, por la implacable represión llevada a cabo sobre todas las fuerzas democráticas. Estudiantes, sindicalistas, intelectuales, profesionales de los medios de comunicación... fueron secuestrados, asesinados, desaparecidos.
Vuelvo a traer este poema como un pequeño homenaje a los miles de desaparecidos, muchos de ellos, arrojados vivos al Río de La Plata.


RÍO HERIDO


Hay un río tan triste
que fluye en el silencio,
hundido
en la pintura del paisaje.

Un río que está herido.

Que esconde el corazón
de luto,
y no se atreve
a reflejar estrellas.

Un río
que jamás quiso ser tumba.
Que jamás quiso oír
el grito de los muertos.

Hay un río muy triste.

Un río que está herido,
en un país que amo.

domingo, 26 de abril de 2009

POEMAS AL DESAMOR



Cuando hay amor, puede ocurrir el desamor. De eso, quizás, todos sabemos algo... Por experiencia propia, o por conocerlo u observarlo en otros.

El desamor, a veces, se disfraza con indiferencia. A veces, con una pizca de humor...



FOGATA

Tú ya no estás.
Se ha terminado
nuestra historia de amor,
tan larga y torturante...

En un cajón,
que ya no abro,
hay un montón de cosas
tuyas:
libros, llaves,
catálogos de viajes,
souvenirs de lugares
visitados...

- objetos que despiertan
mil vivencias,
de tiempos ya oxidados -

No sé que hacer con todo.

Tal vez, un día de estos,
encienda
una fogata en el jardín.

martes, 21 de abril de 2009

DONOSTI, JULIO, JAZZ...



Un banco en el Paseo Nuevo. La tarde de julio, suspendida en un mar quieto. Tú. Mis manos y las tuyas. Cada tanto, tus labios rozan mis párpados...
Hablamos. Hablamos de mil cosas: alegres, intranscendentes, tristes, definitivas... A cada rato te interrumpo:
Anda, dime algo.
Que te quiero mucho, mucho, mu...
¿ Tanto ?
Mucho más...
Fíjate en esa nube. Parece la silueta de un castillo medieval. Y esa otra, una paloma. Y aquella...

Airosos veleros cortan el espejo azul, empujados por la brisa. Otros, desdibujadoss por la distancia, arrastran la mirada mar adentro. Sobre la ladera de los montes, los caseríos parecen pinceladas de un cuadro impresionista...

El tiempo se ha detenido. El atardecer sueña ya con su traje de noche...
Anda, dime algo.
Que te quiero mucho, mucho...

Poco a poco, la ciudad empieza a brillar como un montón de estrellas, que se hubieran caído.
Y de pronto, estalla la noche. Donosti estalla en color y en cadencias.
Estalla la música. Corcheas y fusas, blancas y negras... saltan al espacio y lo incendian con el fuego de la improvisación. Tintinean juguetones los acordes del piano. Y el profundo y desgarrado lamento del saxo, escapa libre por las líneas del pentagrama y se va a colgar de las olas, de los picos de las estrellas, del cuerno plateado de la luna...

Anda, dime algo...

sábado, 11 de abril de 2009

REFLEXIONES : SOBRE POETAS Y POEMAS


Escribir poesía es obedecer a un mandato, a una presión interna ineludible.
Pero, cómo ocurre el poema ? Dónde está, antes de serlo ?
De dónde viene esa imagen, a partir de la cual nace ?...

Nunca se sabe.
Los versos ocurren en un lugar desconocido, en territorios que sólo podemos vislumbrar, hechos con esencia de sueños que un día, misteriosamente, encuentran las palabras para crear el poema.
Llega a veces de golpe. A veces, sigilosa y tímidamente... Se insinúa con una palabra, con una música que evoca una letra que no recordamos, pero que si nos dejamos llevar por ella, comenzará a ser frase, sucesión de frases hilvanadas por una cadencia, por un ritmo...

El poema nace siempre de un gesto de amor; se apoya siempre en fantasías de bondad, belleza y justicia, aunque, a veces, exprese impotencia, rabia, rebeldía e incluso odio

Los poetas, como los niños, juegan.
Los poetas, como los niños, se desnudan; como los niños, sueñan...


PIENSO QUE SOY FELIZ

Pues, sí.
A pesar de lo que nos rodea.
A pesar de este mundo
incomprensible,
creo que soy feliz, aquí y ahora,
rodeada
de las sencillas cosas que poseo:

Mi mesa de trabajo.
Mis poemas.
El canto de los grillos. El jardín.
El aroma a café de las mañanas...

Mi música de jazz.
Los blues,
las baladas
y los tangos.

El eterno desorden
de mi cuarto.
Las preguntas. Las dudas.
Los pequeños enfados.

Los sueños perseguidos.
Los sueños alcanzados.

Y esa luz
que azulea en los cristales.
Y la luna en el patio,
toda entera.

Y la lluvia de abril.
Y las tardes de invierno
junto al fuego...

Creo que soy feliz,
aunque esté triste a veces.
Aunque, bastantes veces,
llore.

Pienso que soy feliz,
porque lo he decidido.

( Publicado en 1997 en la revista "POETAS" )