jueves, 24 de febrero de 2011

MIS POEMAS : VUELVO DEL CERRO




Vuelvo del cerro
por el sendero coya
que abraza el valle
con los luceros.

Traigo sentires,
ecos de luna y pampa
Un cielo vasto
de azul profundo.
Y el canto herido
de la baguala.

Silba el viento al que pasa,
como una dulce quena.

Traigo ese sol que abrasa.
Y el corazón mecido
por los arroyos
de la montaña...

Vuelvo triste del cerro.

Traigo el silencio
de tantos indios muertos.
La tristeza callada,
de un paisaje perdido.
De tierras despojadas.

Traigo en el alma
la soledad eterna
de la quebrada.

Queja. Distancia.
Despojada y desnuda
la Pacha Mama.

Vuelvo del cerro.

Traigo el alma tan libre
como el cóndor que pasa.

domingo, 20 de febrero de 2011

ENTRE EL POEMA Y EL CUENTO --- ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO



ALGO PROFUNDO Y TIERNO


Y era verdad:
Se había enamorado.

Parado en la vereda,
esperaba el tranvía.
Sintió en la nuca
su mirada,
y cuando se volvió,
estaba ahí, tras el cristal.

Había visto alguna vez
una muchacha mas hermosa?

A nadie dijo nada,
pero cada tarde
la contemplaba,
desde la terraza
de un bar cercano.

Ella le sonreía.
Y un día y otro día,
se dejaba mirar
acaso complacida.
Tal vez enamorada?

No descubrió en sus labios
un temblor de ternura?
No vio acaso en sus ojos
un parpadeo de soles diminutos?

II

Y era verdad.
Se había enamorado.

Pero tenía que decírselo.
Tenía que contar a sus amigos
la verdad de su chica.

Pero, cómo explicarle?..

Cómo decirles
que su chica no habla,
no camina?
Cómo decirles
que se ha enamorado
de un maniquí?...

Y aquel atardecer
quedó con ellos,
para que conocieran
su secreto.

Muerto de angustia,
miró la vidriera,
pero su chica no estaba.

Y de pronto la vio en la calle
- leve, ligera, tan hermosa -
caminando hacia él,..

Hola, amor.
Me he retrasado mucho?.

lunes, 14 de febrero de 2011

POEMA DE INVIERNO Y OLVIDO


El salón es penumbra.
Tu butaca vacía.

La lluvia fría
arrastra viejas hojas
del cansado laurel.

El fuego está apagado.

En la memoria
el tiempo se detiene.
Y frente a la ventana,
un sauce despeinado,
tamiza el resplandor
de una luna tenaz.

Se oye una canción triste.
Ladra un perro sin dueño
en la distancia...

Y pregunto al silencio:

Dónde fue la locura
que vivimos?
Dónde quedó el "mis manos
nunca vanasoltarte"?

Y el "moriré,
sidejodequererte"?
Díme, dónde se fue?...

lunes, 31 de enero de 2011

POEMAS DE AYER II


HABLANDO DE RETORNOS

--------------------------Para Mertxe

... Y regresé
al lugar donde viví mi infancia,
pero no lo encontré.

Nuestra casa
de madera y de piedra,
ahora es un gran cubo
de hormigón y cristal.

Dónde quedó mi patio?...
La dulzura inclinada
de la higuera?...

El prado con lirios silvestres,
luciérnagas,
y revuelo de alondras?...

La fuente de la plaza
que arrullaba
mis sueños infantiles
se convirtió en estatua
indescifrable.
Y el paseo arbolado,
en moderna autopista
de cuádruple carril.


Reflejos de neones
ocultan las estrellas.

No pude ver la luna
que entonces, se colaba
por mi ventana abierta.

Y me fui desolada
a llorar mansamente...

viernes, 28 de enero de 2011

TESELAS PARA ENERO II



Me gusta la nieve.

Nos baja las nubes
a pétalos blandos, livianos...

Los sauces sacuden
su traje pesado.

y aquí, en nuestra casa,
aroma a café,
canciones de jazz,
saudade... y tango.


***************


El frío de enero conspira
para que se fundan
tu sombra y mi sombra.

Y llueve quedito. El agua
se rompe en los charcos
y le pinta soles a tus ojosmar,
y a tu piel arena.

Y el invierno se vuelve poema.


******************


Si no hubiera olvidado
tu ternura,
la emoción de tu tacto,
aquel azulfugaz
cielo de invierno.

Si no hubiera olvidado
el sosegado arrullo
de la lluvia atulado...

Ahora, tal vez...

martes, 25 de enero de 2011

EL RELATO DEL MES : ZINNIA



Es sencilla y bonita como la flor de espino.Tiene la piel morena y los ojos pardos.
Es fina de talle, muslos apretados, y bajo el vestido amplio y limpito, tiemblan sus pechos en flor. Ríe siempre. Su risa como tintinear de cascabeles, habita toda la casa.

Ríe y canta. Canta al levantarse con el sol, al ordenar su cuarto, al lavar las ollas tiznadas y los platos de barro amarillo. Canta al colgar la ropa bajo el alero de la casita blanca,dormida a la sombra de un bellísimo jacarandá.

Y cuando cae la tarde, coge de la mano su alegría y corre hasta la aldea para reunirse en la plaza con la muchachada. Y charlan y dan largos paseos, hasta el viejo molino.


El tierno corazón de Zinnia palpita desbocado cuando se le acerca Lucas. Entonces, el aire se llena de perfume y se siente envuelta en una melodía de violines y marimbas...Él, nunca le ha dicho nada, pero la mira de una forma, que ella recibe como si fuera un abrazo..

Aquel anochecer de luna, Lucas la tomó de la mano y caminó con ella por un sendero, entre los árboles del bosque. Zinnia se dejaba llevar como arrastrada por una invisible cadena, hecha de ternuras nuevas y de palabras sin pronunciar. Y en el refugio, entre las rocas que coronaban la colina, Lucas la apretó en sus brazos, y besó y besó su boca, mientras la luna cómplice, bañaba a intervalos sus cuerpoe temblorosos...

Me vas a jurar que ésto no se lo dirás a nadie?...
Te lo juro. Y Zinnia besó, a modo de rito, la pequeña cruz de oro que pendía de su cuello.
Vendrás mañana?... suplicó
Vendré, respondió Lucas.


Pero pasaron los días y Lucas no acudió a las charlas de la plaza, ni a los paseos hasta el viejo molino.
Y una tarde, alguien contó que los padres preparaban su boda con la prima huérfana que vivía en su casa desde niña.
Zinnia no dijo nada. Sólo apretó en sus dedos la crucecita dorada y volvió los ojos hacia las rocas de la colina.

Pero ya no fue la misma. Se le escapó la alegría, olvidó las canciones y el cascabel de su risa, deshabitó la casa.
Qué te pasa, hija? se angustiaba la madre al sorprender sus ojos ausentes.
Cosas de la edad, sentenció el padre.
Y ella sonreía triste, apretando en su mano la crucecita dorada... Cómo iba a decirles... si había prometido no decir nada?...
Cosas de la edad, repetía el padre.
Y Zinnia, sencilla y bonita como ls flor de espino, perdidos los ojos y los pensamientos, en la negrura de la noche, miraba las rocas de la colina, donde, cada noche, la luna jugaba a esconderse. Y miraba las luces mortecinas de la aldea que, a lo lejos, parecían un trozo de cielo estrellado, desparramado por el campo.

Por qué ya no cantas, hija?...


La brisa formaba olas en los campos dorados de trigo y las flores celestes del jacarandá, se amontonaban borrando el sendero.. Y allá, en la cima, en el refugio de rocas, un rincón vacío, que la luna indiferente bañaba a intervalos, también se iba borrando con hojas amarillas de otoño y de olvido.

sábado, 22 de enero de 2011

POEMAS DE INVIERNO : MIENTRAS LLUEVE


Llueve.
Afuera canta el agua...

La tarde
con su falda de nubes
se tropieza en los cerros.
Un cielo enfurruñado
en la ventana.

Desorden
en mi mesa de trabajo:
Poemas a medio terminar.
Un libro abierto
con besos escondidos
en sus páginas,
de aquel amor que tuve...

Resbala por el cuarto
una dulce añoranza.

Suavecito,
el beso de la lluvia
despierta la ternura
de las flores.
Olor a madreselvas
en el aire.

Y te pienso en azul...

Llueve.
Afuera canta el agua.