martes, 30 de junio de 2015

Zona de tristeza




Después de muchas lluvias
sin hablarnos,
me dejaste una notamanuscrita:
Aún te extraño -decías -
Por que no hablamos?

Y salimos.

Traías la sonrisa de la mano
y un aire de tímida sorpresa.

Caminamos por calles solitarias
de la antigua ciudad.
Hablamos del pasado
e inevitablemente
recordamos lo nuestro.

Poco a poco
cayeron las palabras
en la melancolía
y sin darnos cuenta,
desembocamos,
en esa zona de tristeza...

y de pronto
la luna caminó sin ecos
y el arroyo silenció su rumor.
Y tú te quedas serio
y yo nostálgica...

Me detengo y te digo:
vámonos a casa,

ayer hice el pastel que a ti te gusta.


lunes, 15 de junio de 2015

Siempre era primavera



Llegábamos puntuales.
Con una cierta timidez
y ternura en los ojos y en las manos.

En el bolso
un libro era el pretexto.

Hablábamos de todo o de nada
y había pájaros azules
en aquel rincón
del Jardín Botánico.

Volvíamos sin prisa
y casi sin mirarnos,
como si no importara
la pena que nos daba separarnos.

Luego fueron los bares,
la última película,
aquellos recitales de Atahualpa.

El muelle,
la luna a la intemperie.
Un pescador que extiende
sus redes en el río...

Las calles solitarias,
la luz de las farolas,
tu mano anudando mi cintura.

Aquel tiempo,
- siempreeraprimavera-
Vivíamos envueltos en metáforas.

martes, 9 de junio de 2015

Ahí está el poema.



Y donde está el poema?
- preguntaste -
y quedaste
mirando a la distancia.

Agazapado,
el  poema está ahí, en el cerquita.
Evocando
o echando de menos.
Locodeamor o locodecontento.

Provocativo.
Desafiante a veces
Enojado tal vez.

 Aveces llega
de otro otoño vivído.
O nace de una ternura nueva.

A veces es luciérnaga
temblado luzybrillo.                            
Golondrina
en  busca de horizontes
o jinete salvaje
enlazando utopías.

Como latigazo.
           Como temblor.
                       Como desafío...

Agazapado en el cerquita,
esperando a saltar,

Ahí, está el poema.

miércoles, 3 de junio de 2015

Poemas de siempre : Inténtalo ya



Intenta
abrir ventanas,
jaulas y barreras
y sostener
la lluvia con las manos.
Sentir como tuya la alborada,
el viento
y las distancias que transita.

Intenta
cantar a la vida cada día,
sonreír a lo que no te gusta,

tender la mano,
ceder el paso,
entender una negativa.

Romper las amarras
que te impiden volar.

Intenta  amar,
amar,
amar... a los  otros,
como si fueran  tuyos.

Inténtalo ya.
Te sentirás muchísimo mejor .

Si no,
que te devuelvan el dinero.