lunes, 15 de octubre de 2018

Mariposas


















Íbamos a su casa
las tardes de domingo.
Eran las dos amigas de mamá.

Tenían
una casa en el campo con jardín
y una galería de cristales.
Y niñas de mi edad.

Mamá se ponía muy guapa:
llevaba tacones muy altos
y vestidos alegres.
Y una caja con pastas
 que ella misma hacía.

Tomábamos el té bajo los árboles.

Hablaban de mi padre
y mamá se ponía algo triste.
Está tan lejos -susurraba-

Cuando lo nombraba,
salían mariposas de sus labios
que venían a posarse en mis manos...

Pero enseguida sonreía
y jugaba feliz con nosotras.

domingo, 7 de octubre de 2018

De octubre : Momentos

















Octubre es también, amor,
ver el campo tendido en la lluvia.
Es ver a tanta gente que resiste,
a seguir creyendo que se puede.

Escuchar ese blues
que te trae hasta mi,
que te me acerca...

Y esperar cada noche,
sabiendo que no vas a llegar.

                  **********


A veces pienso
que debería ser
muchísimo mejor persona:
Creer en la posibilidad
de un Dios mas justo
que aquel que aprendí a amar
cuando muy niña.

E intentar ser feliz, aquí, en la tierra,
por si no existe elparaísoprometido.

                    **********


He abierto las manos
y han volado,
gorriones y plegarias
y pétalos de humildes florecillas
que llegan hasta ti, mamá.

Hasta tu mundo
de tiemposinrelojes
desde donde sonríes,
igual que cuando entonces...

viernes, 28 de septiembre de 2018

Y era otoño



Otoño era
una cita en la noche.
Y una luna insomne, impenitente.

Melodía en dos notas
de pájaros nocturnos.
Dos vasos de gin-tonic
con estrellas.
Un dejaquemequede
en un susurro
y unvuélvemeallamar.

Y, era otoño
y tardes de concierto.
Y había golondrinas en los cables
y en la cornisa de la galería.
Y la brisa traía tequieros
y presagios de los abedules.

Y era otoño y calles empedradas,
con guiños de farolas
y poemas y tangos en el aire.

Y, eras tú,
y tu sed de horizontes.
Y era yo, poema inacabado,
de existenciales puntos suspensivos...

Un folio en blanco,
en la caligrafía de tus dedos.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

De setiembre : Tankas












Lujo de azules.
La bruma, como abrazo,
sobre la cima.
Y un sendero que sube
como buscando el cielo.

               *****

Contemplo el mar
frente al espacio inmenso,
inabarcable.
Mi piel sabor a sal
y el silencio, habitándome.

               *****

Fuga de pájaros.
Añoranza de ti.
Mientras la lluvia
despierta la ternura,
de todas las caléndulas.

               *****

Él era mar,
Lluvia mansa. Laguna.
E irreverente.
Era un poeta bosque
en un día de sol.

               *****

Huyen las nubes
-fugaz arquitectura-
rumbo a la mar.
Llévame, nubecilla,
a ese país del Sur...

lunes, 10 de septiembre de 2018

De setiembre : Teselas












Me gusta setiembre.
Sentarme en el jardín, para ver,
como juegan los pájaros
entre los abedules.
Como se marcha el sol, así, sin prisa.

Y escribirle poemas
a tus ojos, ávidos  de otoño
y a tus brazos
donde caben todos los tequiero.


                      *****

Si ya fuera otoño. Y lloviera,
vestiría mi gorra
y mi corbata a cuadros,
y el impermeable transparente.

Calzaría mis nuevas botas rojas.
Cogería de la mano
la ternura...

Si ya fuera otoño
y un amor me estuviera esperando.


jueves, 30 de agosto de 2018

De ayer y de hoy : Inhumanidad












... Y siguen llegando.
Son muchos. Demasiados.
Llegan del horror.
De su tierra hecha escombros.
Tristes. Inseguros.
Huelen a miedo.
A llanto,

Algunos se quedaron
vagabundos del mar:
Allí, donde el silencio
se duerme en el latir de caracolas.

Otros, deambulan
por desiertos de orillas infinitas.
Nadie los despide.
Nadie sale a su encuentro
para ofrecerles agua
para el camino incierto.

Solo encuentran silencio,
fronteras con cuchillas afiladas ,
portones con cerrojos.
Solo la soledad,
la lluvia,
la noche ensimismada los contempla.

Pero no pasa nada:

Qué es morir de ausencia,
de rechazo,
de... inhumanidad?...

jueves, 23 de agosto de 2018

Ya no




No entiendo tus mapas de ruta
ni borro tan fácil
los presentimientos.

No sé descifrar la luz sepia
que trae la distancia.
Ni el enigma de un siempre
ni la magia de un beso.

No puedo dejar de hacer versos,
ni quedarme callada.
No me asombra no echarte de menos.

No te espero en la mesa de un bar
ni te busco
detrás del humo del café.

Ya no duermo en tu hombro.
Ni lloro a escondidas.
Ni escucho ese tango
que a ti te gustaba.

Ya no duele tu ausencia.
Ya no eres ni estás.
Ni siquiera te sueño.

-No entiendo tu sed de horizontes-

Y ya no eres nido.
Ni causa. Ni puerto,