domingo, 12 de agosto de 2018

Aste Nagusia













Cuando nos llega Agosto
Donosti se parece
a un puzzle de notas y colores.
A una inmensa campana.
A un saxofón  que llora un blues.

El mar
acariciando mi añoranza.

Niños que saltan
en los asombros cotidianos.
Calles
donde el amor se abraza
y música de jazz
saltando a la bahía.

Cuando nos llega Agosto
Donosti es un traje de fiesta
y la playa una alegre corbata:

El detalle. La fantasía.

jueves, 2 de agosto de 2018

Teselas : De agosto

















No me gusta el silencio
de una cuna vacía.
Ni los parques,
donde nadie se abraza.

Ni la gente con prisa.

Quédate un poco mas, amor.
Quiero morir de azul
al sol de tu sonrisa.

             
                ***

Regálame tu nada. Tu vacío.
Las horas
que quedaron detenidas.
Tus minúsculos naufragios.
Ese futuro incierto
de tiempo que no ha sido.

Ahora, que es agosto
y que tu norte está deshabitado.


               ***

En el mar, a estas horas,
hay barcas sin nadie,
balanceándose.
Y una luna rota, sin perfiles.

La muerte sueña sonajeros.

Se dice,
que las olas susurran
canciones infantiles.


               ***

A veces, me descubro
pensamientos perversos.

Escribo.
Me crecen alas.
Me crecen zarpas...
Y me pregunto
por que, a veces,
duelen tanto los versos.

lunes, 16 de julio de 2018

A veces, el poema
















A veces, el poema,
es triste y desamparado
como un niño huérfano
que no se atreve a brotar
y se queda callado,
acurrucadito en los dedos.

A veces, vuela alto y libre.

Rebelde, desafía al viento
y se atreve a ser, águila o cóndor.
O viajar al pasado,
-a ese tiempo sin tiempo
de la infancia-
O se presiente bohemio,
vagabundo a pie
por los caminos solitarios.

Otras veces, es poema cristal
que ve caer
la lluvia sobre el pasto
y asomar el alba sobre el mar.
Que escucha el ruido de la calle
y las melodías
que llegan en el viento...
Y siente el sabor del amor
y la ternura
y el olor del dolor.

Y a veces, muchas veces,
se viste de utopías
y es poema con frac y pajarita,
con sombrero de copa
y con un clavel en el ojal.

domingo, 8 de julio de 2018

Poemas de siempre : Donosti, julio, jazz

















Paseo Nuevo.  Un banco.
Tu sonrisa.
La tarde se ha dormido
sobre un espejo azul.

Tu mirada se escapa
mar adentro,
persiguiendo una vela
y  mil gaviotas locas
dibujan sobre el agua,
pentagramas de luz.

Mes de julio. Anochece.
Tu ternura.
Donosti se ha vestido
de leyenda y glamour.

Los acordes de jazz,
que se derraman
por el aire tranquilo,
se enredan en las olas
para hacerse poemas,

Y a mi lado estás tú.


jueves, 28 de junio de 2018

Requiem
















Lo decidió una tarde de otoño
evocando aquel blues.
Se vistió, como si fuera fiesta.
Acarició el retrato.
Pasó, lentos los dedos
por las cuerdas dormidas,
de la guitarra muda.
Y se lanzó a la calle
con el  paso resuelto.

Compró una flor
que regaló a una niña.
Saludó a un viejecito,
como si fuera amigo.
Siguió el vuelo de un pájaro.
Envidió a una pareja.
Dio su último billete
a un pequeño mendigo.

Cristales rojos
mas allá de la arena.
-era otoño y la tarde moría-
Pensó en una familia
como si la tuviera...
Hizo un guiño a la primera estrella,
y silbando aquel blues,
se perdió por el agua.

Solo el mar, lo sabía.

                                         * Publicado en la Revista Kaixo, tiempo ha

lunes, 18 de junio de 2018

Hablan ellos















Fue en el tren de las doce.

Nuestros dedos, apenas se rozaron
y tu, me miraste
y yo te sonreí.

Te sentaste a mi lado,
abriste un libro.  Y yo...

Quise decirte,
que nunca una sonrisa,
me pareció tan bella.
Que nunca una mirada,
me pareció mas azul y mas tierna.

Que iba a regalarte
el poema mas lírico,
la canción mas romántica,
soles y firmamentos escarlata.
Y un aluvión de rosas.

Que íbamos a vivir
en el lugar mas cálido del mundo.

Quise decirte...
Pero no tuve tiempo:
Nuestro tren se detuvo en la estación
y te perdiste en medio de la gente.
Y yo, quedé tan solo:
Perdido el paraíso...

Y sin saber que hacer con tantas rosas.


domingo, 10 de junio de 2018

Momentos de junio con amor










...Llegó la soledad, a paso lento,
por la vereda blanca.

Estoy triste esta noche.
-Y tú, tan distante-...
De algún lugar me llega
nuestro tango nostálgico.
Y tercamente, callas.

Y huele a paraíso en el jardín.


               *****

Tal vez en otro tiempo.
Quizás en otro espacio.
En otra confusión,
de algún dios despistado,
volvamos a encontrarnos.

 Y, amor, entonces sí,
habrá días sin sombras
ni presagios
y calles que nos lleguen hasta el sol.


               *****

Como mañana de despertar lentito.
Como latir de amapolas en el trigo.
Igual,
que centelleo de luciérnagas,
en el atardecer.
Como giros de locos gorriones...

Así, intuyo,
el tacto de tus dedos en mi piel