martes, 6 de diciembre de 2022

Tal vez un sueño ?

 

Buscaste, tal vez
algún pretexto,
para tocar mi puerta.
Me invitaste a salir,
como si nada.

-Era una noche azul,
sin prisa-
 
Las estrellas,
sobre  la luna fría,
tiritaban su luz.
Y caminamos...
 
Caminamos 
sin fin,
hasta el amanecer.
 
Una estrella fugaz
rasgó la noche
y  formulé 
un deseo. 
Tú, hablabas sin parar.
 
Temblaba 
en nuestros labios,
la ternura,
de pronto presentida.
 
Eran las horas
mágicas.
Eran las horas
previas,
a un amor que nacía.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

De otoño (r)

 

Hoy,
esta noche.
Cualquier día 
de otoño.
Dos mil veintidos...
 
-Estoy sola.
Tal vez, 
un poco triste-
 
Un poema
a medio terminar,
va preguntando:
Dónde  
se esconde Dios?
Y el alma?
 
Cómo puede
detenerse una ola?
Y un mágico momento?
Y una guerra?
Y el horror?.

Como se aprende 
a amar?
Y a sentirnos humanos?...
 
En hoja en blanco,
voy dibujando
cosas sin sentido:
Un reloj,
un aguacero,
un pájaro.
Un barco a pique,
un remo...
 
Una luna menguante.
Una flor deshojada.
Un corazón de nadie...
 
Vuelvo al reloj
que marca 
medianoche.
Y dejo mi poema,
a medio terminar...
 
Para pensarte.

jueves, 10 de noviembre de 2022

Un globo rojo

 

 

Muchas veces he pensado en ese globo rojo. ¿Adonde lo llevaría el viento?... Quedaría enredado en la copa de un árbol?...Caería al mar?... Alguien, tal vez en algún lugar lejano, leería su inocente mensaje?... O, quizás sí, llegó hasta el cielo?...

Todos los años, pasaba mis vacaciones de verano, en un pueblo sencillo y pintoresco. Un pueblo perdido entre montañas. Lleno de gente en verano, de soledad, paz y nieve, en invierno.

Aquella tarde, llevé a Isabelita a la plaza. Era una chiquilla morena e inquieta, de trenzas negras y ojos claros, llenos, entonces de una larga tristeza.  Me gustan los niños, pero sentía una especial ternura, por esa chiquilla, cuyos padres, meses atrás, habían muerto en un accidente.

Nos sentamos en el borde del estanque, donde se reflejaban las galas azul y rosa, de esa apacible tarde de verano.

Quieres un globo?
Si, si, ese rojo.
                                                   ***
 
Lentas campanadas, llamaron al Ángelus, y el aire quieto se llenó de resonancias. Una cigueña dibujó su sombra alargada sobre la hierba, salpicada de florecillas.
Llamé a Isabelita.   Nos vamos ya?...
 
Caminábamos despacio, cuando de pronto, señaló un globo que se elevaba, liberado, sin duda, de la mano de algún chiquillo : Los globos que se escapan, adonde van? ...
Miré el óvalo azul que se perdía con prisa entre los árboles y respondí distraída: Tal vez, lleguen hasta el cielo.
Hasta  el cielo?... Llegan hasta allí?...
Sí. Puede que lleguen hasta allí. O hasta el país de las Hadas. O hasta el Reino del Revés.

                                                  ***

 Al día siguiente,  Isabelita apareció en mi casa, con su globo rojo.  Noté que había algo escrito en él,  con letras de colores.
Hola. Has decorado tu globo?... A ver... Qué has escrito?...
En letras grandes e irregulares, leí: "Papá, mamá, los quiero mucho. Isabelita". 
Puedo mandárselo?... Tú has dicho que los globos llegan hasta el cielo... Lo soltamos?...
 
Trate de borrar con un dedo la ele de "los", mientras disimulaba mi emoción. Sí, claro. Vamos a soltarlo.
 
En medio de la calle, observamos como el globo, jugó unos instantes con el viento y luego, arrastrado por él, ascendió, hasta perderse de vista. 
 
Los ojos de Isabelita, brillaban. Los mios, estaban nublados.

lunes, 31 de octubre de 2022

Tardes de otoño

 

Hay nubes que parecen
dragones escarlata,
allí,
donde el crepúsculo. 
Son
estas tardes de otoño
casi azules.
Aún tibias.

La niebla
deambulando por los parques.
La luz
descarrilando en las veredas.
las hojas desahuciadas,
que cubren
de ocres ideogramas,
caminos y veredas...
 
-Que exacto este silencio-
 
En la plaza, los árboles
mastican soledad.
Se le van yendo las hojas,
los gorriones.
Los niños
y los enamorados.
 
La ciudad
desemboca en el mar
ensimismada.
Las farolas sonámbulas,
van ya
anunciando el frío.
Y en cada ventanal
aterriza un deseo
y una estrella perdida.
 
Son, 
estas tardes de otoño
casi azules.
Y aún tibias...
 

jueves, 6 de octubre de 2022

Teselas. De otoño para tí

 

Tú y yo.
La tarde se recrea
en el azultenaz
de las campánulas.
 
Dejan los sauces
su sombra despeinada
sobre el césped.
Y se adormece,
el diminuto corazón
de los gorriones.
 
-Tú y yo-
 
Y todo magia
en la liturgiadelatardecer. 


          II

Ahora
que ha llegado otoño,
me gustaría,
pasear una tarde, 
contigo,
por la orilla del mar.

Conocer tu sonrisa.
El eco de tu voz.
Sentir en mis dedos,
el roce tibio detumano.
 
Solo eso.
 
Me gustaría, amor,
haberte conocido.
 
 
          III
 
 
El caso es,
que la noche,
y que las sombras. 
Y el viento, queseduele
en la arboleda.
 
El caso es que tu mundo
y mi tristeza
y el afán de la lluvia
en el cristal.
 
El caso es queteespero 
y no son horas...
 
Y  sé, que no vendrás

lunes, 19 de septiembre de 2022

DOS CHÖKA (S)

 

 

Viento en el sauce
barriendo mariposas.
Llega setiembre
con párpados de lluvia.

Luna en los charcos.

Y alguien pasa silbando,
una canción de amor.   



              II

Es muy urgente,
alquilo corazón.
Acelerado,
late un poco a destiempo.
Está vacío,
pero aún fuerte y rojo.
 
Muy soleado.
Rodeado de árboles
y con vistas al mar.

sábado, 10 de septiembre de 2022

Cuarenta y cuatro versos

 

A veces, 
el poema,
es triste y desolado
como un niño huérfano.
 
A veces,
no se anima a brotar.
Y se queda callado,
acurrucado
en los dedos.
O vuela alto.
Rebelde.
Desafiando al viento,
como águila
o cóndor...
 
-O viaja 
al pasado.
A ese tiempo.
sin tiempo,
de la infancia-
 
A veces,
se presume bohemio,
vagabundo a pié
por caminos solitarios.
 
Otras veces,
es poema cristal,
que ve caer
la lluvia sobre el pasto
y asomar,
el alba sobre el mar.
Que escucha
el ruido de la calle.
Y las notas
de un solo e'saxo
que llega con el viento.
Que siente
el sabor del amor
y la ternura,
y el olor a dolor.

Y a veces
se viste de utopía,
y es poema
de frac
y pajarita...

Y con un clavel, en el ojal