lunes, 17 de diciembre de 2018

Poemas de ayer : Eran siete abedules
















Crecían al borde del camino:
Eran siete abedules.

En sus ramas ensayaban trinos
los pajarillos nuevos,
y cada primavera,
el viento enamorado susurraba
viajeras melodías.

Pero un día
alguien
desde un despacho anónimo,
decretó su sentencia de muerte.

Ahora yacen,  verdes aún,
mutilados sobre el polvo del camino.

Verdes, aún.
Aún palpitando.

Nadie se les acerca.
Nadie oye su voz definitiva.
Solo
pajarillos inquietos,
vuelan su alrededor, desorientados,
tal vez buscando
su nido destruído.

Eran siete abedules.
Y vivían al borde del camino...

domingo, 2 de diciembre de 2018

Poemas de ayer : Señales de humo



     
                     















                                                           
Te busco por caminos y por días,
en los atardeceres
.y en las madrugadas.
Te busco en las canciones, en los versos.
En la ropa colgada
en azoteas lánguidas.

-Dejo señales de humo
que ayuden a encontrarte-

Te busco por el viento
-aunque suelo fingir
que persigo quimeras-
Y voy colgando notas de los árboles.

He mirado en el parque, donde iba,
cuando el amor
y la ilusión
y eso...
Pero todo es en vano: No te encuentro.

Y he pensado
mandar un telegrama donde diga:
Mujer triste y poeta
con falta de ternura
y resaca de sueños,
llama a tu  corazón desconocido.
Contesta, por favor...

Es mi último aviso, forastero.
                                               
                                                       * Un pedido especial de Fer

viernes, 16 de noviembre de 2018

De noviembre
















Hoy. Esta noche.
Cualquier día de otoño.
Dosmildieciocho.

Estoy sola. Tal vez un poco triste.

Un poema, a medio terminar,
va preguntando:
Donde se esconde Dios?
Y el alma?
Como puede detenerse una ola?
Y un mágico momento?
Y una guerra? Y el horror?

Como se aprende a amar?
Y,  a sentirnos humanos?...

En una hoja en blanco
voy dibujando cosas sin sentido:
Un reloj. Un aguacero.
Un pájaro.
Un barco a pique. Un remo.
Una luna menguante.

Una flor deshojada.
Un corazón de nadie.

Vuelvo al reloj
que marca medianoche
y dejo mi poema
a medio terminar... para pensarte.


miércoles, 7 de noviembre de 2018

Tiempo de crisantemos



Estos días, amor,
-tiempo de crisantemos-
pienso mas en la muerte:
En como será no estar aquí.

En como llegará:
Lluviamansa o tormenta?
Pedernal o caricia?
Tal vez como cometa
buscando luz mas allá de la luz?...

Aunque, cada día,
pienso mucho mas en la vida:
En como es estar aquí.

En  lo hermoso que es, 
ver como sale el sol 
y como se nos va,
cuando el ocaso,
dejándonos paisajes imposibles.

Contemplar a los niños,
sus carreras, sus risas,
sus sueños de colores,
sus dibujos
de hacer mundosmejores...

En todo lo que aún
me queda por hacer...

Y en que no he aprendido casi nada.




viernes, 26 de octubre de 2018

Casi azules, casi tibias















Cuando el crepúsculo
hay nubes que parecen
dragones escarlata,
como la sangre,  lejos...

Son las tardes de octubre,
casi azules,
casi tibias.

Qué dulce este silencio.

La bruma
deambulando por los parques,
la luz descarrilando
en las vidrieras,
las hojas deshauciadas,
desteñidas,
cubriendo las veredas,
de ideogramas ocre...

Qué solo el corazón a la intemperie.

Mi ciudad desemboca en el mar,
enamorada.
los semáforos,
van ya ensayando el frío,
y en cada ventanal,
aterriza una estrella.

Son las tardes de octubre
casi azules, casi tibias
.

lunes, 15 de octubre de 2018

Mariposas


















Íbamos a su casa
las tardes de domingo.
Eran las dos amigas de mamá.

Tenían
una casa en el campo con jardín
y una galería de cristales.
Y niñas de mi edad.

Mamá se ponía muy guapa:
llevaba tacones muy altos
y vestidos alegres.
Y una caja con pastas
 que ella misma hacía.

Tomábamos el té bajo los árboles.

Hablaban de mi padre
y mamá se ponía algo triste.
Está tan lejos -susurraba-

Cuando lo nombraba,
salían mariposas de sus labios
que venían a posarse en mis manos...

Pero enseguida sonreía.

viernes, 28 de septiembre de 2018

Y era otoño



Otoño era
una cita en la noche.
Y una luna insomne, impenitente.

Melodía en dos notas
de pájaros nocturnos.
Dos vasos de gin-tonic
con estrellas.
Un dejaquemequede
en un susurro
y unvuélvemeallamar.

Y, era otoño
y tardes de concierto.
Y había golondrinas en los cables
y en la cornisa de la galería.
Y la brisa traía tequieros
y presagios de los abedules.

Y era otoño y calles empedradas,
con guiños de farolas
y poemas y tangos en el aire.

Y, eras tú,
y tu sed de horizontes.
Y era yo, poema inacabado,
de existenciales puntos suspensivos...

Un folio en blanco,
en la caligrafía de tus dedos.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

De setiembre : Tankas












Lujo de azules.
La bruma, como abrazo,
sobre la cima.
Y un sendero que sube
como buscando el cielo.

               *****

Contemplo el mar
frente al espacio inmenso,
inabarcable.
Mi piel sabor a sal
y el silencio, habitándome.

               *****

Fuga de pájaros.
Añoranza de ti.
Mientras la lluvia
despierta la ternura,
de todas las caléndulas.

               *****

Él era mar,
Lluvia mansa. Laguna.
E irreverente.
Era un poeta bosque
en un día de sol.

               *****

Huyen las nubes
-fugaz arquitectura-
rumbo a la mar.
Llévame, nubecilla,
a ese país del Sur...

jueves, 30 de agosto de 2018

De ayer y de hoy : Inhumanidad












... Y siguen llegando.
Son muchos. Demasiados.
Llegan del horror.
De su tierra hecha escombros.
Tristes. Inseguros.
Huelen a miedo.
A llanto,

Algunos se quedaron
vagabundos del mar:
Allí, donde el silencio
se duerme en el latir de caracolas.

Otros, deambulan
por desiertos de orillas infinitas.
Nadie los despide.
Nadie sale a su encuentro
para ofrecerles agua
para el camino incierto.

Solo encuentran silencio,
fronteras con cuchillas afiladas ,
portones con cerrojos.
Solo la soledad,
la lluvia,
la noche ensimismada los contempla.

Pero no pasa nada:

Qué es morir de ausencia,
de rechazo,
de... inhumanidad?...

jueves, 23 de agosto de 2018

Ya no




No entiendo tus mapas de ruta
ni borro tan fácil
los presentimientos.

No sé descifrar la luz sepia
que trae la distancia.
Ni el enigma de un siempre
ni la magia de un beso.

No puedo dejar de hacer versos,
ni quedarme callada.
No me asombra no echarte de menos.

No te espero en la mesa de un bar
ni te busco
detrás del humo del café.

Ya no duermo en tu hombro.
Ni lloro a escondidas.
Ni escucho ese tango
que a ti te gustaba.

Ya no duele tu ausencia.
Ya no eres ni estás.
Ni siquiera te sueño.

-No entiendo tu sed de horizontes-

Y ya no eres nido.
Ni causa. Ni puerto,


domingo, 12 de agosto de 2018

Aste Nagusia













Cuando nos llega Agosto
Donosti se parece
a un puzzle de notas y colores.
A una inmensa campana.
A un saxofón  que llora un blues.

El mar
acariciando mi añoranza.

Niños que saltan
en los asombros cotidianos.
Calles
donde el amor se abraza
y música de jazz
saltando a la bahía.

Cuando nos llega Agosto
Donosti es un traje de fiesta
y la playa una alegre corbata:

El detalle. La fantasía.

lunes, 16 de julio de 2018

A veces, el poema
















A veces, el poema,
es triste y desamparado
como un niño huérfano
que no se atreve a brotar
y se queda callado,
acurrucadito en los dedos.

A veces, vuela alto y libre.

Rebelde, desafía al viento
y se atreve a ser, águila o cóndor.
O viajar al pasado,
-a ese tiempo sin tiempo
de la infancia-
O se siente bohemio,
vagabundo a pie
por los caminos solitarios.

Otras veces, es poema cristal
que ve caer
la lluvia sobre el pasto
y asomar el alba sobre el mar.
Que escucha el ruido de la calle
y las melodías
que llegan en el viento...
Y siente el sabor del amor
y la ternura
y el olor del dolor.

Y a veces, muchas veces,
se viste de utopías
y es poema con frac y pajarita,
con sombrero de copa
y con un clavel en el ojal.

domingo, 8 de julio de 2018

Poemas de siempre : Donosti, julio, jazz

















Paseo Nuevo.  Un banco.
Tu sonrisa.
La tarde se ha dormido
sobre un espejo azul.

Tu mirada se escapa
mar adentro,
persiguiendo una vela
y  mil gaviotas locas
dibujan sobre el agua,
pentagramas de luz.

Mes de julio. Anochece.
Tu ternura.
Donosti se ha vestido
de leyenda y glamour.

Los acordes de jazz,
que se derraman
por el aire tranquilo,
se enredan en las olas
para hacerse poemas,

Y a mi lado estás tú.


jueves, 28 de junio de 2018

Requiem
















Lo decidió 
evocando aquel blues.
Se vistió, como si fuera fiesta.
Acarició el retrato.
Pasó, lentos los dedos
por las cuerdas dormidas,
de la guitarra muda.
Y se lanzó a la calle
con el  paso resuelto.

Compró una flor
que regaló a una niña.
Saludó a un viejecito,
como si fuera amigo.
Siguió el vuelo de un pájaro.
Envidió a una pareja.
Dio su último billete
a un pequeño mendigo.

Cristales rojos
mas allá de la arena.
-era otoño y la tarde moría-
Pensó en una familia
como si la tuviera...
Hizo un guiño a la primera estrella,
y silbando aquel blues,
se perdió por el agua.

Solo el mar, lo sabía.

                                         * Publicado en la Revista Kaixo, tiempo ha

lunes, 18 de junio de 2018

Hablan ellos















Fue en el tren de las doce.

Nuestros dedos, apenas se rozaron
y tu, me miraste
y yo te sonreí.

Te sentaste a mi lado,
abriste un libro.  Y yo...

Quise decirte,
que nunca una sonrisa,
me pareció tan bella.
Que nunca una mirada,
me pareció mas azul y mas tierna.

Que iba a regalarte
el poema mas lírico,
la canción mas romántica,
soles y firmamentos escarlata.
Y un aluvión de rosas.

Que íbamos a vivir
en el lugar mas cálido del mundo.

Quise decirte...
Pero no tuve tiempo:
Nuestro tren se detuvo en la estación
y te perdiste en medio de la gente.
Y yo, quedé tan solo:
Perdido el paraíso...

Y sin saber que hacer con tantas rosas.


sábado, 2 de junio de 2018

Devuélveme




Quiero que me devuelvas
el rumor de la lluvia.
El olor a fresquito del alba
y la fe deshojada.

La agenda de tapas amarillas
donde anoté tu dirección,
aquel otoño.
Y el hueco de tus brazos
donde apoyé mi vida,
cuando la añoranza.

Devuélveme
losvuelvepronto y lostencuidado,
lostequiero y lostenecesito
y aquellos clandestinos
viernes, juntos.

Quédate tu
con las coordenadas de mi espacio,
con la nostalgia
de los sueños cumplidos,
con los trocitos de metáforas
que quedaron rotos en la almohada.

Con el humo que queda
del amor que tuvimos
y se apagó lentito.
Con todas tus contradiciones.

Y con mi incondicionalidad.


jueves, 24 de mayo de 2018

Me han dicho

















Me han dicho
que ahora silbas blues
y paseas a solas, cada noche,
por la orilla del mar.

Que no sabes que hacer, con la tristeza.

Que ya no haces canciones,
ni poemas.
Que has olvidado el saxo.
Y a tu perro.

Me han dicho
que vigilas la calle donde vivo
Y que pasas las horas,
mirando mi balcón.

Que no sabes que hacer, sin mi ternura.

Que inventas fantasías
sobre mi, sobre ti,
sobre lo nuestro...
Para cubrir la herida,
con mil vendas de lunas trasnochadas.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Tankas de mayo, de ti
















Locas gaviotas,
ritmos en blancoynegro,
rozan el agua.
Tus labios. Tanto azul...
Egun on, primavera.

               *****

Al quinto verso
me enamoré de ti.
Era por mayo.
Y me perdí contigo.
Aún me sigo buscando.

               *****

Presume luna,
cuando sale de noche
por el suburbio
y se enreda en el tango,
que llora un bandoneón.

               *****

Mar en las manos.
El ritual de las olas
sobre las rocas.
Y el sol en tu sonrisa
de irremediable azul


lunes, 30 de abril de 2018

Mi cuarto ordenado
















Que agradable la imagen
de mi cuarto ordenado.
Donde ha quedado
mi habitual desorden?

Bolígrafos, carpetas, marcadores,
todo en su sitio.
Nada de folios sueltos,
ni cuadernos abiertos,
ni poemas a medio terminar.
Solo música y soledad
en el sofá abrazadas,
susurran en voz baja.

-Que bien suena ese tango nostálgico-

Tras el cristal,
un pajarillo detiene su vuelo
y hay mariposas tímidas
en el aire de abril.

Un poster en la pared naranja
me  transporta a una tarde de mar
y las fotografías,
actualizan momentos ya pasados.

Un bolígrafo y un folio, en blanco,
sueñan versos futuros.

Que bien suena ese blues.
Que bien huele el café recién hecho,
en la paz de mi cuarto ordenado.

domingo, 22 de abril de 2018

A veces la rima
















De un lejano sendero abandonado,
he tirado tu amor, por la pendiente
Sin trauma. Sin dolor. Conscientemente.
He tirado tu amor, y no he llorado.

Emigrando su invierno irreverente,
por el cielo una alondra ha pasado.
He seguido su vuelo acompasado
y me puse a silbar, indiferente...

Mi corazón quedó deshabitado.
Nubes rojas vagaban por los cerros
y el cielo se burlaba descarado.

Entré después en un supermercado
y compré una loción antirrecuerdos.
He tirado tu amor.  Y no he llorado.


jueves, 12 de abril de 2018

Poemas de hoy : 2018, aún














Ahora solo ve
la negrura helada de la noche
y una luna alzada
allá, en la altura.
Ahora solo oye
las aullidos del viento
que arrastra  harapos calcinados.

Anoche, vió luces oscilantes,
humo y estruendo,
sobre las casas que se derrumbaban.
Silbido de misiles,
explosiones y gritos
de gente que corría.
Vió cuerpos rotos
y juguetes sin niños
entre el fuego y el fango.

Aún sigue escondido:
El terror. Sus ocho años enteros,
no lo dejan salir.

Le duele el frío, la soledad,
el hambre.
Le duele el donde está papá y mamá.
La casa. Los niños y la escuela.

No tiene nada. No tiene nadie...

Solo tiene una piedra en la mano
para arrojar a un dios inalcanzable.

lunes, 2 de abril de 2018

Indeciso y voluble
















Irreverente abril
indeciso y voluble,
balancea su hechizo por los parques.
Proyecta una cigueña
su sombra estilizada sobre el césped
y el lago sueña
su nostalgia de mar.

Dos pajarillos vuelan a encontrarse
y la brisa nos trae
aroma a hierba nueva, tiernecita.

Alondras en la tarde.
Almendros y sus flores
y la foto del mar entre la bruma.

Manchas azules, blancas, rojas
de tulipanes en lo verde.
Ritmo de jazz
en la glorieta de la plaza
Luz a cántaros,
por parques y avenidas.
Mariposas. Colores agresivos.

Por un cielo sin nubes
navegan barriletes infantiles...

Y el sol en tu mirada, deirreverenteabril.


miércoles, 21 de marzo de 2018

Caminito del indio
















Vuelvo del cerro.
Por el sendero coya
que junta el valle con los luceros.
Traigo ecos de luna,
de un cielo vasto de azul profundo
y el canto herido de la vaguala.

-Silba el viento al oído
como una dulce quena-

Traigo ese sol que abrasa
y el corazón mecido
por los arroyos de la montaña.

Vuelvo triste del cerro
Traigo el silencio
de tantísimos indios...
La tristeza callada
de un paisaje perdido.
La soledad eterna
de la Quebrada

-Queja y distancia.
Despojada y desnuda,
la Pacha Mama-

Vuelvo triste del cerro.

Con  el alma tan libre
como el cóndor que pasa.

jueves, 22 de febrero de 2018

Te declaré culpable















Volví otra vez
a la escena del crimen.

Sombras de impunidad,
envolviéndolo todo.
Sospechas
esparcidas por el aire.
La huella de tu rostro
en el espejo.
Y el olor
a dolor de traición
por los estantes.

Quise descubrir pruebas
de que te había amado,
buscando pistas
casi
desdibujadas por el polvo.

Y allí estaba la silueta de tiza,
dibujada en el suelo,
donde una tarde
cayó mi corazón.

Te declaré culpable.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Frente a tu silencio















Yo,
jugando a ser poeta solitaria
con gruesas gafas para poder ver
un mundo a la deriva,
sin luz y sin remedio.
Hoy,
bajo un guiño de luna
y frente a tu silencio,

Expongo:

Que a mis noches le falta tu ternura,
a mis labios tus labios
y a mis brazos tu abrigo.
Que en mi archivo de música
no encuentro,
la que soñé contigo.


Que colecciono otoños y fracasos,
noches de luna entera
y mapas sin señales del pasado.
Que me sobran silencios...


Y que almaceno versos
amarillos de olvido.

sábado, 27 de enero de 2018

De enero y de siempre




Quédate un poco mas, amor.
No te vayas aún.

En el cuarto en penumbra
la noche se desnuda.
Afuera,
la luna en asamblea de tejados.
Un blues en el aire.

Y tú.

La magia se encarga
de todos los detalles:
Del abrazo al café
y del café al abrazo.

Un sorbo de licor.
Un cigarrillo.
Un poco mas de azúcar en el mate.
Un poco mas de luna
en la azotea.
Enero en los cristales empañados

Y solamente tú.

Anda, quédate un poco mas, amor.
No te vayas aún.

miércoles, 17 de enero de 2018

Dicen que es la vida














Era un hombre solitario.
Sin nada.
Sin sombra. Sin risa.
Sin nadie.

Lo seguía el viento.
La luna  indiscreta.
La lluvia.
El silencio.

Nadie le habló de Dios.
Ni de los cielos.
Ni de la culpa.
Ni de los sentimientos.

Por eso buscó
un Dios a su manera.
Y buscó sus amigos
en los perros sin amo.
y en niños de la calle.

Él no lo sabía,
pero amaba la vida,
los ríos, las cumbres, las fieras.

Era un hombre solitario.
Sin nada,
sin nadie.

Dicen que es la vida.
Yo digo: El amor bastaría.